El Efecto de la Música

  • Incidencia del estudio musical en diversas áreas del desarrollo infantil, investigación por G. Huároc, L. Huincamán, D. Jimeno, A. Soto y P. Torrealba.
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lunes, octubre 22, 2007

Papayas a mí

Ayer domingo tuve un día tranquilo. Y calurosito. Ya salí de dos responsabilidades: el reemplazo en el TEI y los conciertos con Terra Australis (todavía quedan varios), así que he tenido bastante tranquilidad mental para leer y razonar, y ahora sí puedo ampliar ese bosquejo que "posteé" tramposamente, pues no fue redactado originalmente para este su blog amigo.

Hoy conversé unos minutos con mi madre después de vaaarios días, y dada la cercanía de mi ida a Trujillo me acordé de pedirle que me vaya reservando un cuycito para cuando nos veamos... sí pues, me gusta el cuy, es uno de los must de la tierra de mi madre, un cuycito asado al palo bien crocante, con harta cebolla (y mucho limón) y su papita al horno.

Justo en las semanas recientes he recibido comentarios tipo ¡ahora vas a comer tu comida típica! cuando menciono el viaje, y la verdad sí, la comida peruana se hace extrañar a pesar de lo excesiva que pueda ser, y voy a la tierra del shambar y... ¡no sé qué voy a comer esos días! Osea... yo siempre he comido como cocina mi abuela paterna, ultra-poderoso, y de chico comía como adulto y repetía. Pero mi tránsito por diversos regímenes médicos y alimenticios para controlar el asma me llevaron a un formato cada vez más sano y ligero, y por ende más monse.

Y ahora que llevo unos añitos en Chile, resulta que he perdido la costumbre: hace un mes y medio, el 18 de septiembre día patrio de Chile, tuve que ir de emergencia a un restaurante peruano, El Ají Seco, porque era lo único que estaba abierto, y me pedí un cau-cau de mariscos (porque el de mondongo ni a patadas hace muchos años) y pucha que quedé con el palillo (¿curry?) saliéndome por los poros hasta dos días después, por contarte sólo el efecto menos atroz.
Aclaro: el restaurante El Ají Seco (tiene varios locales en Santiago) es muy bueno, voy de cuando en vez y lo recomiendo mucho porque el sabor es muy bueno, los precios son moderados, y siempre hay canchita y si vas temprano hasta consigues chicha morada de maíz de verdad.

Bueno, como sabrás, y si no sabes entérate, la comida trujillana es especialmente picantona, muy sabrosa, sí, pero peligrosa si tengo que estar en las mejores condiciones respiratorias para el concurso. No te niego que se me inunda la boca de pensar en un arroz con pato, un shambar, un seco a la trujillana, unas mollejitas, etc etc. Pero voy a tener que ir concautela. Menos mal que en el mercado central hay unos jugos superpoderosos que te mantienen en pie todo el día, y que obviamente no contienen elementos irritantes, y además las señoritas que atienden siempre te dicen "guapo", "lindo", así que comienzas el día totalmente campeón.

Las que no me van a perdonar que no me empuje tres platos de carapulcra al hilo son mi abuela y las hermanas de mi papá... creo que voy a llamarlas para explicarles la situación... y que me tengan una lechuguita bien lavada.

Ok, y para cerrar el tema e irme a dormir, te cuento lo que extraño específicamente ahora que sé que voy a Perú (porque si no viajara esto seguiría bloqueadazo):
- Mangos, de los verdaderos (esos que no hay en Wong) y de los injertos también
- Papayas de verdad
- Taperibas, que son parecidas a los mangos pero más ácidos
- Naranjillas (son intermedias entre guayabas y granadillas pero más ácidas y sin gusanos)
- Granadillas
- Plátanos "de la isla"
- Quinua
- Tomate con sabor a tomate
- Chocolate 100%
- Mazamorra de melocotones
- Camote con sabor a camote
- Yuca, sancochada claro.
- Pecanas
- Papeta amarella arenoseta
- Pescado, mucho pescado
- Rabanitos con sabor a rabanitos y que se puedan rallar al hilo
- Apio blanco
- Limón verde por toneladas

Ahora que me acuerdo, en mi ida de enero a Jaén tomé una serie de fotos de frutas, con el ánimo de hacer una pequeña exposición para mis amigos chilenos. Espero que esta vez me las tengan escaneadas o me pasen una copia pa escanearlas acá.

5 comentarios:

Mi Chebas dijo...

Y la comida en santiago es sólo eso, comida, para sobrevivir.

Hay tambien un "Pardos" por apoquindo pero na' que ver con el de acá (eso que no es que digan qué rico es el pardo's)

Petisita dijo...

uuuyyy a mi tambien me gusta el cuy, pero al estilo del sur. Aunque en Cusco lo comí asi como dices. Yo como de todo y no es que extrañe algo en particular pero cuando voy al Peru como todo lo que no puedo comer acá. regreso facil con kilos demas pero me quito el gusto de comer DE TODO.
tu cuida tu voz!

Dragón del 96 dijo...

Tomate y camote sabor a tomate y camote? No understand... sabía que la comida por allá era rara pero esto es absurdo.

Y el Shambar, es uno de mi preferidos. Buen viaje y buena comida!

Slaudos.

Asterion dijo...

:S

Asesino! deja a los pobre cuyes!

Y traete una papaya po!
pa ver si son tan gigantes.
tanto que reclamai de la comia de acá !!!

Manu dijo...

La semana pasada estuve en la selva, ahi la fruta la puedes sacar de los arboles con las manos: papayas, cocos, mandarinas, pinias, naranjas, todo esta al alcance. Claro que luego que la agarras te cae un piedron del duenio pero eso es otro asunto :D

Saludos

En gringolandia no soy tan nerd