El Efecto de la Música

  • Incidencia del estudio musical en diversas áreas del desarrollo infantil, investigación por G. Huároc, L. Huincamán, D. Jimeno, A. Soto y P. Torrealba.
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martes, octubre 28, 2008

Repertorio listo para noviembre

Hoy en clase escogimos con el maestro las obras que llevaré a la audición que tendré la segunda semana de noviembre. Y digo "que llevaré", porque tal vez me hagan cantar sólo una o dos obras.
En realidad me sentí muy contento, pues por primera vez sentí que tengo un repertorio que puedo "cantar dormido" como dice el maestro.

Y bueno, lo que va es:
Would you gain the tender creature, aria de Damon en Acis and Galatea de Händel
Pastorello d'un povero armento, aria de Grimoaldo en Rodelinda de Händel
Unis de la plus tendre enfance, aria de Pylades en Iphigenie en Tauride de Gluck
Una furtiva lagrima, aria de Nemorino en L'elisir d'amore de Donizetti
Dal labbro il canto, aria de Fenton en Falstaff de Verdi

Y sí, amiguitos, tal como pueden ver, son arias escencialmente LÍRICAS, sin mis amadas semicorcheas, aunque las tres primeras sí llevan apoyaturas y otros adornitos correpondientes. ¿Y qué pasó con las semicorcheas? se preguntará el respetable... pues nada, que tengo que practicarlas más para que me salgan lindas todas sin que se escape un solo sonido desapoyado o descolocado, por más breve que sea.

La idea de una audición es mostrar que puedes hacer bien las cosas, así que hay que mostrar lo que esté mejor. Y estas cinco se acercan mucho a la perfección, lo que me hace muy feliz, y me siento muy satisfecho de poder cantarlas con considerable facilidad. Me hubiera gustado tener listas obras más espectaculares, pero prefiero sentirme tranquilo, no hay nada peor que escuchar un cantante que te transmite toda su desesperación por cantar algo que aún no domina por completo (como en mi video de noviembre 2007 jejej).

Y repito, no crean que las semicorcheas se han ido para siempre... ¡JA! ya volverán con mayor eplendor, eso ni lo duden.

martes, octubre 21, 2008

Camprá se deja ver

Mi ex-uña-y-mugre Jaimito, de quien últimamente no sé casi casi nada, se dignó enviarme este video que trae la partitura del Insere Domine, motete de Andre Campra (se lee Camprá) que ustedes ya conocían y que ambos idolatramos, sobretodo en la versión de Rodrigo Del Pozo, cuya voz también idolatramos (aquí cuento mi experiencia como alumno suyo). Pues alguien subió a llutuc un video con el audio de la versión de Rodrigo y la partitura. Yeah. Y viéndolo, noté que otro alguien puso otro video con una partitura menos antigua de la obra, sólo que en la versión de Polañu (osea Paul Agnew).
Pronto mi versión, caserita, no se la pierda jejeje. ¿Y cómo? dirá vuestra merced, puesh osh cuento: me bajo el video como mpg, y de ahí voy copiando la partitura para poder estudiar, y lispi topo elpe popo llopo.
Qué pena que la versión de Rodrigo y Syntagma Musicum no haya sido oficialmente registrada, es mucho más interesante que otras que he escuchado, por P. Hyde (aburrida) o el mismo P. Agnew (voz fea), y además no sigue la extraña costumbre de afrancesar el latín.
Ah, y la traducción también está en el post de la vez pasada, pero como sé que no todos hacen click, aquí yo se lo coloco (!) de nuevo:

Entra, Señor, introduce en mi pecho, de tu predilección el afecto .
Otórgame el honrarte, no en verbo, no en lengua, si no en obra y verdad.
Aumenta en mí la fe, inflama mi esperanza,
y que desfallezca mi alma, de tu amor herida por flecha.
¡Qué puro es mi predilecto! ¡Cuán suaves tus delicias!
Eleva en mi corazón la flama de tu caridad divina.
Tú único rey mío, gozo y deseo mío.

lunes, octubre 20, 2008

Definiendo

Por ahora me concentraré en cantar con comodidad. Me encanta que puedo cantar hermosamente mucho repertorio lírico y también lírico ágil. Así que no hay razón para frustrarme intentando cantar repertorio hiper-agudo o hiper-rápido. Si alguna etiqueta hay que ponerse, que sea "Lírico Ágil", lo que es genial, porque me pone al lado de Richard Croft, uno de mis tenores favoritos. Traduciendo: seguiré cantando todo lo que me gusta, pero con menos sobreagudos. Aquí un videíto con Croft live:



Hoy me llegó el documento que respalda la tramitación de mi residencia definitiva en Chile. Es algo que para mí todavía no cuaja del todo... pero al menos para 2009 por ahora la mejor opción es quedarme.


Este 25 tengo una pequeña intervención en la Escuela de Música Suzuki como divertido entremés en un concierto de alumnos, junto a Claudia Lepe (contralto de verdad), Blancamaría Montecinos (piano), Natalia Hidalgo (violín) y otro violinista cuyo nombre aún no conozco. El asunto es que hace unas semanas ya habíamos hecho un dúo del Magnificat de Bach en el cierre del curso de Filosofía, y yo quería hacer algo más alegre para los niños, y ojalá en castellano... pero los días pasaron y no hubo ocasión de preparar algo nuevo, así que el sábado chateando con Claudia quedamos en repetir el Et Misericordias, confiando en que saldrá aún más lindo.


En el coro para el concierto del 24 tuvimos un desbarajuste de integrantes... así que el director tuvo que reordenar lo que tenía pensado inicialmente. Por suerte en el repertorio policoral que se aborda para este concierto se estilaba reemplazar coros o partes de los coros por instrumentos, y ya que tenemos los instrumentistas, pues a adaptarse todos.


En el colegio nos quedan 8 semanas de clases... ya tengo fijas las fechas de prácticas y pruebas finales, y ahora más que enseñar cosas nuevas me interesa que los chicos refuercen lo que han aprendido estos meses, que no ha sido poco... ¿sabes lo duro que es pasar de "no sirvo para esto" a "puedo hacerlo"?

lunes, octubre 13, 2008

No me enmendaré jamás

Terminé de transcribir "No se enmendará jamás" de G. Händel, cantata spagnuola a voce sola e chitarra, que encontré hace un tiempo en ebookee y ahora podré cantar en clase. De todos modos me falta desarrollar el continuo (ponerle los acordes), pues en casi todo tiene sólo el bajo.

Es la única obra originalmente en español que se le conoce a Händel, compuesta en Roma en 1707, y precisemos que al menos en la edición Chrysander que conseguí hay algunas palabras inventadas y algunos ritmos que no se adecúan del todo a la pronunciación, así que hice mi revisión personal de la obra, basándome un poco en la versión que grabó María Bayo, que difiere de la partitura en pequeños detalles. Cambié un par de ritmos para que "amaros" y "lástimas" no suenen "amarós" y "lastimas", más algunos diptongos, y en el recitativo corregí el innecesario 5/4, total en un recitativo el tempo es libre.

Ahí va el audio en GCast, y los necesarios datos de la versión: María Bayo y el ensamble Capriccio Stravagante dirigido por by Skip Sempé. Grabado en abril de 1999. No hay mucho qué decir de la obra, salvo que la primer aria tiene un dejo a fandango, y que la segunda tiene un dejo a jota, al menos para mí, y si te dejas llevar le puedes encontrar su toque de zamacueca. El poema no es nada del otro mundo, bastante alfombra, pero con la musicalización maestra queda suficientemente atractivo. Si quieren mirar la partitura sin bajarse todo el libro, está este slideshow en llutuc.

domingo, octubre 12, 2008

Sobredosis de música

La verdad nunca pensé sentirme así. Osea no me siento mal, es que he llegado a un punto de mi desarrollo musical que me plantea satisfacciones y exigencias distintas a las que solía tener:
  • Ya no tengo que preocuparme tanto por formar una voz maravillosa... ahora tengo que preocuparme en usar la voz que tengo lo más eficientemente posible. Osea mi voz me encanta por todo lo que puedo cantar, pero ya no me puedo permitir sonar no-profesional, y menos cometer alguna imprecisión musical.
  • Antes la idea era aprenderme canciones y escenas de todos los estilos que pudiera... ahora tengo que aprender sobretodo roles de ópera completos, y como eso significa muchas horas de música, hay que priorizar lo que es más apropiado para la voz en este momento... y tener fe en que algún teatro cercano programará esos títulos. Mi maestro dice que estudie Elisir d'amore (Nemorino) y La traviata (Alfredo), pero como soy testarudo he comenzado por L'italiana in Algeri (Lindoro) que pienso audicionar en diciembre.
  • Del 14 al 24 de octubre tengo maratón para el concierto con Fabio... así que tengo hasta el 13 para hacer cualquier otra cosa.
  • Para la audición de noviembre aún no sé qué cantar, pero definitivamente tengo que hacerle caso a mi maestro e incluir algo de Elisir (Una furtiva lagrima), algo de Traviata (De' miei bollenti), y supongo que le agregaré algo de Händel (ojalá de Rodelinda) y algo de Gluck (seguramente de Orphée)... de Mozart quería aprenderme el Sifare de Mitridate, pero no tengo la reducción de piano ni tiempo de hacerla yo mismo.
  • Al ser músico, se espera que uno pueda comprender, interpretar, e incluso explicar cualquier cosa musical, lo que es bastante descabellado, pero hay ocasiones en que se debe hacer y punto.
  • Como profe de música en colegio, tengo que enseñar más que canto, lo que me está obligando a adquirir sobre la marcha mayores habilidades en piano, guitarra, flauta, y tal vez tenga que aprender algo de violín y trompeta. Obviamente no voy a ser un concertista en ninguno de esos instrumentos, por suerte teniendo la base musical es relativamente más fácil incorporar técnicas y tengo cierta facilidad, pero el gran problema sigue siendo el tiempo para hacerlo.
  • Al enseñar música a niños, hay muchos aspectos que uno puede transmitir, pero finalmente el tema es cuán inmersos están los niños en entornos que potencien la escucha, y hay que buscar material, decidir, y ponerlo al alcance... lo que no es tan fácil.
  • En enero tengo entremezclados dos cursos y dos montajes... así que tendré que desistir de algunas cosas.
  • Cantar da hambre, y hay que descansar mucho, y hoy en día hay que estar en forma para subir a un escenario, así que vivo tratando de mantenerme a punta de lechuguita, lo que no me resulta mucho, aunque sí me resulta mi rutina de baile pre-ducha.

martes, octubre 07, 2008

Konstanze y Blöndchen casi se raptan solas

Fui al estreno de Die Entführung aus dem Serail, ópera de Mozart que fue presentada el 23 de septiembre pasado en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, un montaje conjunto de la Compañía Ópera de Cámara UC y de la Orquesta Clásica de la USACH. Ya les había comentado que fui a un ensayo en la USACH, según me explicaron era el primero con orquesta.
Después fui a otro ensayo, autorizado por el director musical David Del Pino, ahora en el propio Salón Fresno donde sería el estreno, acompañado de Felipe, también alumno de mi maestro (él tomó fotos con el celular pero hace unos días se lo robaron sin subirlas). Era un ensayo con piano, y estaban instalando la iluminación, probando la secuencia multimedia y los desplazamientos y dando una pasada completa a la música. Ahí me enteré que la mamá del asunto era Miryam Singer, pude saludarla y todo, me explicó que la idea es que la compañía haga cosas a nivel profesional y no sólo universitario. Fue genial poder escuchar un poco más a Patricia Cifuentes y a Pamela Flores. Daniel Farías actuaba bien. A la función del martes 23 fui con Felipe y un grupo de amigos suyos, todos melipillanos. Se repetía el miércoles 24 en la USACH, pero parece que no se publicitó mucho, Camilo, otro amigo, me comentó que no había ni fila para entrar.

En el estreno, si somos justos, quienes se lucieron fueron las sopranos. Para Pamela, un excelente debut. Por ahí un crítico dijo que le falló la dicción, yo lo invito a cantar Konstaze, osea obvio que no va a haber pronunciación perfecta en un rol tan difícil, (yo me sé toda la ópera y a las dos sopranos y al Belmonte les entendí todo) pero que hubo comunicación de emoción la hubo, y mucha, en las tres arias, cuál más sufrida. La voz tersa, cálida, y muy expresiva, además ella ha preparado este personaje desde hace varios años. La actuación muy decente dentro de lo que el rol permite, comprendamos que es muy difícil mantenerse comunicando una misma emoción durante siete minutos con dos líneas de texto y miles de notas. En la filmación proyectada... eso depende del director de filmación.
Patricia Cifuentes hizo una perfecta Blöndchen, se la sentía totalmente cómoda, vocal y actoralmente, tal vez podría abusar menos de la caricatura, no le hace falta... y ojalá su pareja escénica la hubiera complementado. Gracias a ella las escenas de conjunto de Pedrillo y Osmín resultaron perdonables. Además én el montaje visual quedó claro que la cámara la adora, no cualquiera puede comunicarse tan bien con una lente.
Iván Rodríguez, como ya lo dije en el otro post, tiene la voz perfecta para este rol en un montaje en sala pequeña, su vocalización es envidiable, pero no logró lucirse, aunque en la proyección visual se lo veía muy desenvuelto. Ah y casi me olvido ¡le cortaron el Ich baue ganz!, que es el aria de Belmonte realmente interesante... y dificilísima jeje, me encanta cantarla.
La Orquesta Clásica USACH estuvo maravillosa, y David Del Pino logró unos fraseos realmente variados, seductores, lánguidos o apasionados según hizo falta, con color totalmente austríaco.
El vestuario del coro estaba de lujo, dicen que fue prestado por la embajada de Turquía.
El montaje visual fue muy interesante, evocador, muy adecuado para esta época en que todo entra por los ojos, aunque perfectible en el uso de la iluminación y el maquillaje para las tomas. No sé si finalmente esta propuesta sea más barata que un montaje teatral convencional, pero por lo menos es más portátil. Ojalá la puedan utilizar nuevamente.
El actor de televisión que pusieron para hacer de Selim (rol hablado), Álvaro Rudolphy, fue totalmente aburridoooo con la voz deshidratada, y tieso en grado extremo, cero hidalguía, no convenció como bajá. Demasiado obvio el recurso de abrazar a Konstanze justo en los sobreagudos. Y los besos eran de tele, no de teatro.
La iluminación sí adecuada, y en perfecta combinación con la proyección de fondo.

Con oreja de tenor

Por ahí me van a querer ahorcar, pero lo que uno tiene que decir, lo dice. Inaguro la sección "Con oreja de tenor", dedicada a comentar los conciertos y montajes a los que pueda ir, que la verdad no son tantos, pero ya es primavera en Santiago, y comienzan a aparecer más opciones culturales, y también uno tiene más ganas de salir.

sábado, octubre 04, 2008

Acción de gracias

En las últimas semanas han llegado muchas cosas nuevas a mí. Se han ido sumando, acomodándose unas al lado de otras sin amontonarse, y brindando su poquito de brillo, alegría, amistad, logro y paz.
La audición que fui a pedir será todavía dentro de un mes, pero me salieron otras audiciones, conciertos, y compromisos. En unas horas tengo una audición en la UC para roles pequeños en L'Orfeo de Monteverdi, de la que me avisó inesperadamente un joven colega cantante, y voy con ánimo de salir de árbol si hace falta, pero involucrarme de todos modos, pues la dirigirá un experto en barroco.
Andaba preocupado por mi cansancio vocal en el colegio, y lo conversé con mi maestro... quien sabiamente me agarró a cachetadas diciendo que el problema es que hablo mal. La verdad hablo mal de familia, y aunque lo he ido mejorando de taquito gracias al canto, necesito ser más consciente, y con un par de correcciones del maestro ya entendí un poco qué es lo que descuido al hablar. Así que me libero de un mal hábito, y además de una mala vibra respecto a mi labor en aulas.
Y ayer por primera vez tuve una clase de canto saliendo de yo hacer clase en el colegio y... ¡me quedaba voz! ¡y mucha!... fue una clase totalmente buena, por fin me salió completa y bien fraseada Pria che spunti; la Chanson du pecheur (que canto en la menor) me salió hermoso y fácil; el Dal labbro il canto salió con el respectivo cuerpo; y le dimos una pasada a la cabaletta (parte rápida) completa del Cercherò, que con certera correción del maestro ya no se me desarma, aunque todavía me cansa muchoooo jeje
Bueno, tengo más cosas para contar pero debo dormir bien para la audición, que es lejísimos y por la mañana.

domingo, septiembre 21, 2008

Conociendo el Método Suzuki

Shinichi Suzuki era un violinista japonés, que tuvo la capacidad de añadir a su natural perseverancia japonesa, el observar el tipo de aprendizaje que los seres humanos tenemos desde pequeños, especialmente para hablar, y transferir esa secuencia al aprendizaje musical.

Desde el vientre materno, ya se percibe los estímulos sonoros. Cuando un niño comienza a hablar, en condiciones normales, ha estado absorbiendo su lengua nativa por alrededor de dos años en un entorno que estimula el habla como una necesidad relacional, y recién entonces comienza a elaborar su lenguaje, desde su experiencia auditiva y sensorial, y de forma totalmente inconsciente. Pasarán unos dos o tres años más para que pueda comenzar a leer, y aunque ya maneje un vocabulario amplio, comenzará de nuevo por "ma-má". De nuevo el niño estará imbuido en un entorno que estimula el proceso lector, y pasarán unos cuatro años más para que el nivel lector pueda equipararse al nivel de habla. Y los otros procesos del lenguaje, que son varios, también toman su tiempo.

Shinichi Suzuki inició un Método de Educación del Talento, que subtituló Método de la Lengua Materna. Reflexionó: Cada lengua tiene alta complejidad, y un niño pequeño puede aprender y dominar su lengua, y TODOS los niños pueden (en condiciones normales).

Inicia la creación de un entorno que estimule la actividad musical como una necesidad relacional, involucrando a profesores, padres y otros alumnos como una red de apoyo. Entonces el profesor se concentra en asegurar que la clase de música sea un paso adelante en el proceso de relación con otros, con refuerzos positivos, con el nexo afectivo gracias a la presencia de los padres, y con una atmósfera de concentración, confianza y logro. El niño entonces no está preocupado por su sapiencia musical, y menos por su perfección, si no por su relación con el entorno, mientras va absorbiendo de forma inconsciente parámetros de alta calidad sonora.

Con esta base de audición activa, el alumno después puede comprender de forma totalmente sencilla los parámetros musicales más diversos y complicados: memoria, ritmo, fraseo, lectura, armonía, transposición... suena lindo, y lo es, pero es un proceso que requiere mucha dedicación, y sobretodo mucha decisión.

El ejemplo más fácil es Mozart, "niño genio" que a los 5 años ya dominaba el violín, a los 6 el teclado, y a los 9 componía obras grandes con total corrección estilística. Pues su padre era violinista, tecladista, cantante, compositor, director y profesor, su madre era tecladista (y creo que también cantaba), la hermana mayor también, en su casa paterna siempre hubo ensayos de obras distintas, pues no había radio y había que hacer música nueva para los patrones, y mucha, y... ¡ahí lo tienen!... y eso me hace pensar en que si el lazo con su padre fue siempre muy fuerte, debe haber habido una gran estimulación afectiva (Leopold vigilaba todo lo que hacía su hijo incluso de adulto). Y ojo que "niños genio" en esa época se veían varios.

Para no extenderme tanto, concluiré diciendo que acabo de hacer el curso de "Filosofía del Método Suzuki", que es previo al entrenamiento como docente, y estoy ultra motivado, tratando de ver la forma de incorporar estas ideas al trabajo escolar, y ahora con más interés voy al Encuentro de Voz Suzuki en La Plata, y trataré de ir también al Festival Suzuki de Lima a hacer los cursos de Estimulación Temprana, Lectura, y Taller Kodaly.

martes, septiembre 16, 2008

Y el menú de hoy...

Hoy tuve clase de canto. Estuvo bastante bien, básicamente fue una clase de mantenimiento, no hubo muchas cosas nuevas. Quedé un poco picado porque no me sentía físicamente al 100%, y no podía subir a mi adorada estratósfera ni estaba muy ágil que digamos, así que en resumen pasé por un tenor normal nomás jejeje.

Comenzamos con Ich baue ganz auf deine Stärke, el aria más difícil (para mí) de Belmonte, el galán de "El rapto en el harem" de Mozart, ahí hubo que corregir algunas "i" agudas que me olvidé que debía hacerlas con cara de "ü" para que no me suenen a "e". El profe estaba contento, pues sonó muy bien. Yo me quedé con ganas de frasear más, pero cuando uno no se siente al 100% es preferible concentrarse en la resonancia.
Como segundo número, Wenn der Freude Trännen fliessen, otra aria de Belmonte ahora en forma de rondeau, en su versión común cortada, osea sin los largos melismas (muchas notas sobre una misma sílaba) originales, a ver si para la próxima la completo. Éste aria es muy delicada, por música es un suspiro total y aún más llorona por texto, y fue muy satisfactorio sentir que la voz se adaptaba naturalmente. Lo único que me corrigió el profe, aparte de las "i" agudas de nuevo, fue un do grave (ok, grave para mí) que se me fue a la alcantarilla, y que a continuación tiene un la bemol agudo así que hay que hacer magia nomás.
Después ataqué el Cercherò lontana terra de Ernesto en "Don Pasquale" de Donizetti, de la que puedo declarar con gran alegría que tengo domesticado un 80%. Me resulta un desafío tremendo, pues si bien encaja muy bien con mi voz, tiene frases muy difíciles, con montones de los típicos re-mib-fa-sol-la-sib belcantistas, y cero posibilidad de descanso, y para remate ahora está de moda cantarla completa, suertudos Alfredo Kraus y otros que cantaban sólo 2/3 del aria, o incluso menos. Lo más irónico es que justo antes del final tiene un momento dulcísimo, que te suena dulcísimo aunque no hayas podido respirar, y luego el final que te exprime todo de nuevo.
Quedé medio muerto, así que para terminar canté la escena Objet de mon amour del comienzo de "Orphée" de Gluck (la versión de tenor, obvio), y la verdad después del Cercherò, me resultó un chancay. El cansancio se reflejó en portamentos no deseados, "la" agudos que se subían de afinación, y en que ya no daba más con las "i" agudas y una Eurydice se me convirtió en Euradace, y en que el murmullo de las olas no lo fue.

Y bueno, una clase es entrenamiento, y todo lo que ocure en ella sirve para meditar, rescatar lo bueno, estar alerta a los errores, y mejorar lo mejorable.

En la clase anterior canté más cosas (menos kilométricas): la "Canción de Cuna" op.16 n.1 de Chaikovsky, "From virtue springs" de Septimius en "Theodora" de Händel, "Un momento di contento" de Oronte en "Alcina" de Händel, "Mariposa de sus rayos" de Orejón, "Dal labbro il canto" de Fenton en "Falstaff" de Verdi, "Ciel clemente" de Ormondo en "Il disertore" de Bianchi. Tengo en cocción otras cosas, ya les contaré cuando las tenga saliendo del horno.

En gringolandia no soy tan nerd