El Efecto de la Música

  • Incidencia del estudio musical en diversas áreas del desarrollo infantil, investigación por G. Huároc, L. Huincamán, D. Jimeno, A. Soto y P. Torrealba.
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lunes, septiembre 20, 2010

2010 es...

Mucho trabajo. Mucho estudio. Mucho cariño.

Este año vino mi mamá, mi prima Mire, mi hermana Fachi, un ex-compañero de Lima.
Fui a ver Alcina de Händel a Santiago de Chile, cantaba nuestra admiradísima Josefina Brivio.
Mi voz sigue cambiando, afianzando algunas cosas, encontrando el equilibrio.
Tengo un par de funciones como Monostatos en una puesta didáctica de Flauta Mágica.
Estoy haciendo escenas como Ruggiero en Alcina en una clase en el Instituto del Colón.
Cantaré el solo de tenor en una misa de reciente composición, con orquesta y coro.
Estoy estudiando varias arias grandes que pensaba que nunca iba a cantar.
Tengo muchos alumnos.
Creo que ya puedo decir que tengo algunos amigos cercanos en Buenos Aires.
Y también muchos conocidos... ya me encuentro con gente en los buses.

El sol se levanta

Aparte de haber estado desaparecido de este espacio, entre los ires y venires de este maravilloso año me tocó una semana de poca inspiración, producto de una sobrecarga de repertorio nuevo que por un malentendido me puse a estudiar con demasiado apuro...
Hoy la inspiración volvió literalmente con orquesta y cantantes, fui a ver Kátia Kabanová en el Colón, obra que no conocía, y salí lleno de emociones, hermosa música, humanidad, con hermosas voces en las orejas.
Y por si fuera poco a la salida gocé de una genial charla con mis amigos Juan y Lídice y la también mezzo Alejandra Malvino, considerada una de las mejores maestras de canto aquí en este momento, y hermosa persona. Juan y Alejandra disfrutaron de la mejor época del Instituto del Colón, y me tocó profundamente escuchar sus recuerdos y sobretodo la mirada que sus maestros les transmitieron de esta profesión, quedé con mucho para reflexionar. Obviamente la conversación pasó por muchos otros temas.
Como broche de oro, mientras caminaba hacia el subte tuve un momento de comprensión sobre un aria que estoy estudiando y no me fluía... otro pasito adelante.

viernes, agosto 07, 2009

Vivaldi for dummies

Agite despiadadamente en un teatro tormentas, mares, vientos, playas, reyes, princesas, marineros. Deje naufragar. Cuando estén bien confusos, baje el tempo y de rato en rato revise que suspiren. Cuando escuche pajaritos coquetones, aplauda alternando seiscillos y síncopas, y tendrá lista una ópera de Vivaldi.
Nota: es posible que el elenco no logre ponerse de acuerdo sobre quién debe cantar qué. Escoja Ud. a los que bailen mejor.

lunes, julio 27, 2009

Al ritmo de Vivaldi

Por fin estoy cumpliendo uno de mis sueños barrocos: estudiar una ópera de Vivaldi. En Griselda hay cuatro roles masculinos, uno de ellos para tenor, Gualtiero, que felizmente tiene 3 arias y el trío. Igual me estoy estudiando todos XD
En el podcast escuchan Se ria procella, y además de deleitarse pueden practicar sus tresillos, síncopas y seiscillos. El tenor es Stefano Ferrari, que creo es el mejor tenor que se puede escuchar en la serie topmodelesca de Naïve, y dirige Jean Christoph Spinosi.
En Wikipedia hay un resumen de la historia de Griselda.

sábado, julio 11, 2009

Romperse el ... peroné cantando

La mezzo de moda Joyce DiDonato sufrió un accidente en pleno estreno de Il Barbiere di Siviglia en la Royal Opera House (Covent Garden). Y decidió seguir con la función. ¡Oh, qué valiente! ¡Qué profesional!. Y lo cuenta en su blog, YankeeDiva. Menciona a JDF ayudándola a mantenerse en pie mientras cantaban. El médico que la atendió después, no podía creer que hubiera seguido de pie tantas horas, y le dijo claramente que eso podría generar complicaciones.
Para la siguiente función estaba lista toda una reestructuración del concepto escénico, tal como se puede ver en las fotos del blog, y entonces Rosina estaría en silla de ruedas. Y en todas las funciones que haga falta. No es nada fácil reorganizar una ópera entera, y menos entre la primera y segunda función.
Leyendo lo que cuenta DiDonato en fecha anterior sobre el proceso de ensayos, y el altísimo nivel en que se desarrolla ese montaje, me asalta la inquietud: ¿Qué se está protegiendo? ¿a la cantante? ¿al elenco? ¿a la expectativa del público? ¿al producto ofrecido? ¿a la música?... Porque otras soluciones habrían, seguramente. Podríamos discutir horas sobre el tema. Prefiero quedarme con ese éxtasis que ella misma transmite al hablar de la humildad necesaria para "servir a ambas diosas: la de la música, y la del teatro"
Y me asalta otra inquietud... ¿haría lo mismo otra compañía en una situación similar? ¿qué haría esa compañía donde cantaste hace unas semanas? ¿y esa donde cantaste el año pasado?
Tal vez no sea tan mala idea el proyectarse uno a trabajar en círculos así, donde se busca el más alto nivel, y priman las soluciones.

jueves, julio 02, 2009

Rinuccio: en audio gana Naxos, en video ya se sabe.

Siempre es útil escuchar versiones de óperas, así uno puede hacerse una idea de lo que el público espera de un rol, y no porque las grabaciones reflejen fielmente lo que ocurre en teatro, si no todo lo contrario: las grabaciones han tergiversado mucho las expectativas del público. Tema para debate. Puntualmente, para uno que está estudiando y no tiene a Muti o Abbado al lado, sirve para tener una idea de lo tempos, la dinámica, detalles de orquestación, y eso.
Para el Gianni Schicchi que estoy preparando en el Taller de ópera del conservatorio Manuel de Falla, he buscado algunos referentes del Rinuccio. Nuestro reggiseur, Daniel Veneri, nos mostró varias versiones, de ellas destacaba una puesta del MET, pero el Rinuccio no me decía nada. El mejor que encontré es JDF again, aunque sólo en video pirateado de llutuc y con una Lauretta que no me gusta (aaaah resulta que es mezzo... con razón el re bemol lo hace JDF jejej), en una producción de la Wiener Staatsoper (osea la Ópera del Estado de Viena), aquí tienen el final, y están las otras partes (dicen Teil1, Teil 2...):

Peeeero, también busqué alguna versión en audio. La que está por todas partes es la de Alagna y su insoportable esposa dirigidos por Pappano, "lanzada" en 1999, no encontré la fecha de grabación. Vocalmente horrible. Tiene de bueno que la orquesta está muy viva.

Hace unos días conseguí la versión de Alagna y Freni, dirigidos por Bartoletti y grabada en 1991, supongo previa a la de Pappano pues el tenor se escucha muchísimo mejor, aún se le entendía la afinación y articulación, y sus tempos son más creíbles; Mirella Freni un deleite como siempre, rebozando elegancia y técnica junto a su inconfundible expresividad. La orquesta se oye un poco lejana y algunas escenas suenan muy aburridas.

La sorpresa la puso Naxos. Tiene una versión que no he escuchado completa, pero los extractos prometen mucho, trataré de conseguirla. Dirige Alexander Rahbari y el brillante Rinuccio es Stefano Secco, ni idea pero me gustó mucho, cosa curiosa es que la mitad del elenco es español.

domingo, mayo 31, 2009

Ópera argentina premiada en Houston

La ópera "El fin de Narciso" con música del compositor argentino Camilo Santostefano recibió anoche el Segundo Premio del Opera Vista Festival 2009, según informó desde Houston el propio Camilo vía e-mail a familiares y amigos cercanos.
El concurso Opera Vista Festival entrega bianualmente dos premios a óperas en formato de cámara de reciente composición, específicamente escritas para un máximo de 6 cantantes y 10 instrumentos, y 120 minutos de duración. Las obras pueden estar en cualquier idioma y haber sido previamente estrenadas. Durante el concurso se muestran extractos de cada ópera en concurso, que este año alternaron con funciones completas de las ganadoras de 2007.
En el caso de "El fin de Narciso" el estreno fue en 2007, y fue preseleccionada para participar este año junto a otras cinco obras.

jueves, mayo 14, 2009

Ritornando vincitor

Hace unos quince minutos llegué a casa, me empujé un poquito de dulce de avena y un tazón de infusión de hierbas. Ha sido un día larguísimo, pero muy satisfactorio.
Primero, al levantarme no me dolía nada, y es que ayer anduve en bici literalmente todo el día, tuve que recorrer buena parte de la ciudad, y a la noche me dolía todo. Pensé continuar hoy, pero miré por la ventana y vi que garuaba, así que antes de meterme a la ducha me puse a bailar para asegurar el ejercicio nuestro de cada día, y por fin ya no tosí luego de dos semanas jodido por una gripe fuerte.
Luego, estrené look: me puse el gabán gris a lo Truquini y una chompa morada que tengo hace poco, con la bufandita que me regaló Pamela de Guatemala en Trujillo 2007. Y luego salí a hacer mil cosas. ¡En la mochila llevo dos óperas nuevas!!
Y como cierre fui al Teatro Roma en Avellaneda (léase Aveshaneda) a ver Aida, cantaban mis amigos Lídice y Juan, como Amneris y Radamés respectivamente. Me encontré con algunas personas conocidas. En el intermedio salí corriendo a comerme un pedazo de pizza de anchoas y una empanada de carne. Y por si fuera poco, volví rapidísimo a Capital en el auto de la Sacerdotisa, junto a Aída, Amneris y Radamés jejeje. Luego hago la respectiva crítica.

domingo, marzo 15, 2009

JDF, Nina, La Scala, 1999

Juan Diego Flórez canta el aria "Questo è dunque", escena de Lindoro en la ópera "Nina, ossia La pazza per amore" de Paisiello. Montaje en La Scala, 1999.
Ahora que estoy estudiando esta ópera, he quedado sorprendido por los claros contenidos políticos, en una época de la que muchos suponemos se caracterizaba por el despotismo y las convenciones... Nina es una joven de buena posición que ha perdido la memoria al creer que su enamorado murió, y permanece triste soñando que el amado vuelve. Pero siempre tiene una sonrisa para los niños, los ancianos, y los menos favorecidos, con quienes fue generosa desde siempre. Además compone canciones y se las canta a sus amigos, luego las olvida por completo, y dice: "Ah, non importa".

martes, enero 27, 2009

Entrevista a Juan Manuel Quintana

@Gabriel Huároc, para el blog Todos mis otros yo.
A horas del estreno en Chile de La Favola d'Orfeo, ópera de Claudio Monteverdi que se presenta como parte del Primer Festival de Ópera de Cámara, les tengo esta conversación con el director musical de dicho montaje, el argentino Juan Manuel Quintana.

15 de diciembre de 2008. Entre tanto quehacer de fin de año, logré alcanzar a Juan Manuel a la salida de ensayo en Campus Oriente, y enrumbamos a Lastarria. Advirtiéndole que tendría que repetirle algunas preguntas, fuimos conversando con soltura en el camino, y sobretodo aproveché para preguntar un poco por la movida lírica en Buenos Aires. Luego de no poder ubicarnos con comodidad en mi ex-café-favorito, nos instalamos en una mesa al aire libre de un restaurante en la vereda de en frente.

G.- Me contaste que no es tu primera vez en Santiago.
J.M.- No. Vine en el 2006, hicimos un concierto con Víctor Alarcón y su grupo Concerto Vocale, con música de Bach y Scarlatti, y luego el año pasado (2007) fui invitado por la Universidad Católica para hacer un curso justamente sobre la monodía y la música del S. XVII en la época de Monteverdi, lo que desembocó en este proyecto de El Orfeo, que se va a hacer en parte como profesor invitado de un curso, y luego la preparación del Orfeo que organiza la profesora Miryam Singer.
- Y ya antes habías trabajado con músicos chilenos.
- Sobretodo con cantantes, alguna vez hace ya mucho tiempo con Rodrigo Del Pozo en Europa, colaboramos en alguna grabación, y luego, en las óperas que dirigí en Buenos Aires, siempre he invitado cantantes chilenos, Evelyn Ramírez, Jaime Caicompai, Claudia Pereira... y Pilar Aguilera en Mendoza, durante el Festival Los Caminos del Vino.
- ¿Y cómo contactaste a Evelyn, a Jaime...?
- En realidad de Evelyn había escuchado hablar a través de Rodolfo Marquesini (violinista argentino) que vino a tocar con Víctor Alarcón, yo en ese momento estaba necesitando una mezzo para el rol de Nerone en L'incoronazione di Poppea en el 2006, la contacté, y bueno, a raíz de ella conocí a Jaime, y después a Claudia, y a Pilar.
- Ok. Vamos ahora a toda la parte biográfica.
- Dale.
- Tus inicios musicales.
- ¡Oh!
- ¿Cuándo empezaste a estudiar música? ¿tenías músicos en la familia?
- No, en mi familia no había músicos ni un gusto particular por la música. Comencé a estudiar viola da gamba a los catorce.
- ¿y otro instrumento no?
- Un poco la flauta dulce, había un poco husmeado el piano pero a mí me gustaba el clave...
- Barroco de nacimiento. Cuando entraste a estudiar viola da gamba, en Argentina, en Buenos Aires... ¿estabas en Buenos Aires?
- Sí, en Buenos Aires. Con un profesor particular.
- ¿ya había un entorno donde pudieras escuchar música barroca?
- Muy incipiente, osea estoy hablando del año 87... fines de los 80...
- Ya, Ombra mai fu y nada más...
- Había muy poco localmente, siempre hubo estas estaciones musicales como Festivales Musicales de Buenos Aires, Mozarteum, y otras que traían grupos de fuera y algunos conciertos por año que uno podía escuchar, pero éramos bien pocos. Y alrededor del 93, 95, comenzó a haber más gente, pero yo ya estaba en Europa.
- Y cuando tú llegaste a Europa, allí ya estaba el movimiento historicista bastante afirmado.
- Sí, claro.
- Porque esto empezó en los 70...
- Sí, antes incluso, Harnoncourt empezó a fines de los 50, después durante los 70 los primeros grandes grupos, Musica Antiqua Köln, los grupos ingleses, Les Arts Florissants, Jordi Savall... en los 90 yo llegué a Europa cuando apenas había salido Todas las mañanas del mundo, la película sobre la vida de Marin Marais y Saint-Colombe.
- ¿Y llegaste a Basilea directamente?
- No, fui a Ginebra. Tuve un año lectivo estudiando en el conservatorio en el Centro de Música Antigua en Ginebra.
- ¿Y te invitó Jacobs o fuiste por tu cuenta?
- No, eso fue mucho después. Yo fui porque quería estudiar, perfeccionarme, quería aprender a tocar mejor la viola.
- Y en ese minuto en Basilea había...
- Me fui de Ginebra porque el ambiente era un poco pequeño. Yo tenía muchas ganas de tocar, y mi profesor en ese momento que era Ariane Maurette me dijo que fuera a Basilea, que iba a tener mucha más gente para poder tocar y eso, di el examen y entré...
- Porque, perdón, Ginebra, ¿es otro tipo de ciudad? ¿no es tanto un lugar para estudiar?
- Eh... es que en ese momento el Centro de Música Antigua era bastante chico, y Basilea era mucho más grande, una escuela más importante de música antigua; las escuelas más importantes en ese momento eran La Haya en Holanda y Basilea. Ahí mismo René Jacobs necesitaba músicos para montar justamente el Orfeo de Monteverdi, fue en el año 92-93, y Eunice Brandao, una gambista brasilera que vivía allí, me recomendó porque ella no podía, hice la audición, le gustó, y allí empezó mi colaboración con él.
- ¿Cómo era la manera de trabajar en ese minuto para el ensamble que integraste, era de estos ensambles que son permanentes, o que se arman para determinadas cosas?
- ¿Estás hablando precisamente de esa producción de Orfeo?
- Sí, de esa producción.
- Mirá, el tema es así: en ese momento era mi primera vez, René tenía el grupo desde hacía varios años, y creo que por esa época habían cambiado algunos músicos, pero en general, el grupo Concerto Vocale hoy en día, cuando se hacen las producciones de óperas o música de cámara del siglo XVII o principios del XVIII, el grupo base que es el bajo continuo: los teclados, los laúdes, las violas da gamba, el arpa, es un grupo más o menos fijo.
- ¿Cómo pasas de violista a director?
- No paso, sigo (risas), yo sigo tocando la viola da gamba, me traje mi viola acá a Santiago...
- Sí, pero hay un momento en que comienzas a acercarte a la dirección. Leí por ahí que asististe a Minkowski un tiempo...
- Pasó por ahí.
- ¿Y cómo logras asistir a Minkowski???
- Bueno, yo tocaba con él. Conocí a Marc en el 94-95 por medio de amigos en un entorno no musical, y él estaba programando una gira de conciertos y una grabación de La Resurrezione de Händel, un oratorio romano que tiene varias partes de viola da gamba y me llamó para audicionar, y fui. Le gustó, y allí empezó una colaboración bastante intensa, fueron dos o tres años en que él todavía hacía mucha música barroca, fue el año Purcell del 95, osea que hicimos 40 o 50 conciertos de Dido and Aeneas, Odas y otras obras, otro disco con cantatas francesas, fue una gran colaboración, hice muchas cosas con él en aquel momento. Y él recibió la invitación de hacer L'incoronazione di Poppea en el 99 en el Festival de Aix-en-Provence, y me preguntó si yo quería hacer la asistencia, porque él sabía que yo tenía gusto particular por este repertorio, que lo conocía, y él se había dedicado más intensamente a la música francesa, a Händel, y quería tener de asistente a alguien que conociera bien el repertorio. Y en ese momento me preguntó si quería, yo le dije "bueno, no sé", porque nunca había hecho ese trabajo, me gustaba mucho el trabajo con los cantantes, con el continuo...
- ¿Ya tocabas teclado?
- No, en ese momento no tocaba casi nada, muy poquito. Y comencé a trabajar con él como asistente, la producción del 99 se repitió en el 2000, en el 2001, después vino Giulio Cesare, se hizo una grabación además, y todo ese tiempo trabajé como asistente de él y seguí tocando también durante bastante tiempo. Luego con esa experiencia me animé a hacer más cosas, aparte de la asistencia empecé a dirigir yo, en Buenos Aires.
- Esto que me cuentas ya de vuelta es después de esta gira por Asia, ¿o antes?
- No, la gira de Asia fue hecha cuando vivía en Argentina. Me mudé, porque estuve siete años en europa, del 91 al 98, Marc me pidió hacer la asistencia justo cuando volvía a Argentina, pero seguía viajando, y bueno estaba esta gira por Asia con la orquesta de él, y otros proyectos.
- Y ahí estuviste como director invitado, osea totalmente a cargo del ensamble, muy ¡wow!
- Claro, y estaba bien, estuvo lindo, fue una linda experiencia.
- ¿Cómo fue trabajar en Asia, espcíficamente el estar allá?
- Bueno, es un lugar muy interesante, porque es muy lejano en algunos lugares, otros no tanto, por ejemplo Singapur no tenía nada de especial, era como estar en Estados Unidos o algo así, pero en otros lugares como Camboya o Filipinas, realmente la cultura es muy diferente. Igual fue una gira corta, 10 ó 12 días.
- Y fueron varios países.
- Sí, sí. Pero todo en diez días (ríe), dos días un lugar, otros dos días otro lugar...
- ... una foto y ciao...
... dos días en cada lugar, bueno no era de turismo, ¡eh!, era para trabajar.
- Vi algo que pusiste en una entrevista que te hicieron para BALírica, que cuando tuviste que trabajar para Poppea, la primera con Minkowski, tuviste que buscar las sinfonías instrumentales. ¿Qué quiere decir esto? ¿te encerraste en la biblioteca?
- Entre otras cosas. La ópera veneciana es un período de unos cuarenta años, fue precisamente en Venecia donde la ópera pasó de ser un espectáculo cerrado para la aristocracia noble en el palacio -como el palacio Pitti en Florencia donde se hizo La Pellegrina, Peri hizo la Euridice, Caccini hizo su Euridice, y otras cosas-, que empezó a ser un teatro pago con entrada, obviamente la gente que iba eran nobles o burgueses muy ricos. Pero este fenómeno hizo que todo cambiara, ya tenía menos plata porque en el palacio lo pagaba todo el rey, duque o quien fuese, acá era un empresario que tenía un teatro, o una familia noble que ponía plata de su bolsillo, era un negocio de alguna manera, y la recuperaba con las entradas. Entonces el Orfeo es una ópera de corte, o Il pommo d'oro de Cesti que se hizo en la ópera de Viena en 1670, en que contaban con un montón de músicos que estaban pagos, entonces tenían la capacidad de tener una gran orquesta, muy colorida, como es el caso de Orfeo, es único en ese sentido para su época. Las óperas que Monteverdi escribió para estos teatros venecianos como son Poppea, o Il ritorno d'Ulisse in patria, o las óperas de Cavalli, en general no tienen casi partes instrumentales, no hay, no están; entonces en todo lo que son los cambios de escena no hay nada, termina un recitativo en un palacio y el recitativo que sigue está en un bosque. Ahí había un cambio de escena, tenían que cambiar la escenografía...
- ... y debería haber habido música...
- ... había música, no es que debería, lo que pasa es que esa música muchas veces no la escribía el compositor, si no que eran piezas que tenía algún músico del ensamble, que obviamente también era compositor, o la ponía algún discípulo del director, entonces la cuestión era armar una partitura que sirviera para ejecución, porque la partitura como está en Poppea está pelada, además de eso sólo en uno de los manuscritos hay un solo acompagnato, osea los violines tocan quince minutos en cuatro horas de ópera, es muy poco.
- Ah, ni siquiera están los violines todo el tiempo...
- ¡No...! es el bajo continuo, porque son recitados, y se sabe que muchas veces ciertos pasajes se hacían acompagnati, muchas veces se improvisaban y se anotaban en el momento; las partituras que sobreviven son las del dramma, es decir la parte cantada, del libretto, vamos a decir.
- Osea que ahí hay que re-componer...
- Hay que armar una versión. Entonces dar con piezas que estilísticamente funcionen, que funcionen dramáticamente con las situaciones, es un trabajo muy interesante, aprendí mucho haciéndolo.
- Esa fue tu primera colaboración con Minkowski.
- Sí, hice ese trabajo...
- Fue tu pago de piso, de alguna manera.
- ¡No, no!, al contrario, aprendí muchísimo, fue una época en que aprendí mucho por la producción, por hacer ese trabajo, porque eran cosas que las había visto pero no las había tenido que hacer.
- Entonces cada versión de Poppea que escuchamos es totalmente distinta.
- Totalmente no, pero las piezas instrumentales suelen variar. Por ejemplo la que hizo Harnoncourt, reescribió toda la orquesta todo el tiempo -es una versión bastante vieja-, hay versiones como la de Gardiner que no tiene ni un solo acompagnato... son visiones... eso es interesante, porque ya no hay "una" solución estilística, porque no se hacía una sola cosa en la época, se hacían muchas.
- Ahora, seguramente estas óperas, en la época en que fueron compuestas y estrenadas, también fueron llevadas a diferentes escenarios, o diferentes ciudades...
- Exactamente, Poppea fue un caso de ésos.
- ... y seguramente ahí también había adaptación de medios.
- Pero si se le sacaban partes, se le agregaban partes con otros textos, se agregaban arias de otras óperas, eran mucho más libres en aquel momento de lo que somos nosotros, en nuestra cultura actual queremos atrapar la cosa y conservarla en formol, sobretodo que no cambie; y para ellos no, no tenían esa necesidad.
- Algo que te preguntaba hace un rato: cuando eres instrumentista de repente tienes que adaptarte a visiones que no compartes...
- Ésa es la función de una persona que está colaborando en una producción y que no es el director.
- Para ti, ¿fue alguna vez un problema seguir el criterio de un director?
- ¡Ah! claro... y sí... cuando uno tiene una idea de algo que va a tocar, y otra persona que está a cargo del armado general te pide algo que vos no ves o no entendés así, igual tratás de hacer todo lo posible para conseguir lo que te piden.
- Uno como cantante construye el personaje desde que abre la partitura, y cuando va a audicionar ya tiene el papel aprendido de alguna manera, y el director tal vez no tiene la misma idea...
- Exacto. A veces los directores construyen la parte bien desde la partitura, o desde una idea que se va alejando, sea director de escena o director musical...
- ¿Y cómo es el manejo de ese tipo de conflictos desde el otro lado, para ti?
- Desde cuál, ¿desde el músico?...
- ... desde el lado del director. Porque tú dices: como músico uno cumple, ¿y del otro lado?
- Bueno, tratar de escuchar y de entender... personalmente trato de llegar siempre muy preparado con las obras que dirijo, trato de conocerlas, para mí estudiar una obra es como ser el director de una película, cuando trabajo una ópera leo el libretto, si puedo las fuentes originales que dieron inspiración al libretista, después trato de entender qué pasa con la música, me imagino el escenario, los personajes, armo una película entera, no hago la partitura, no me estudio el un-dos-tres-cuatro, aquí tengo que dar una entrada... ¡también!, pero para mí lo que es más importante es la historia, una ópera es como una película, es una historia que tiene todas las dimensiones, tiene la musical, la dramática, la luz, el escenario, la temperatura, osea todo, porque todo eso es lo que va a conformar la historia, no es sólo una partitura. Entonces cuando viene un cantante, escucho primero qué es lo que hace, para dónde va, si está interpretando el personaje, si está cantándolo, si lo está viviendo, si entiende el idioma, si está fraseando lo que está diciendo o si está fraseando otra cosa... y a partir de ahí comienza mi trabajo con este cantante. Y por supuesto escuchar su visión sobre el personaje y trato de compenetrarme con su visión para poder entablar un diálogo y mostrarle a su vez mi propia visión. A veces una persona viene y ve algo que yo no vi, y esa es la fuente de riqueza de la cual se crean los personajes.
- Y ahora en teatro viene el otro conflicto grande que hay ahora, del que todo mundo se queja, que son los regisseurs. Que no tiene necesariamente que ser un conflicto pero puede haber discrepancias.
- Sí. Mirá, yo creo que el punto donde puede haber más discrepancias con los régisseurs suele ser que el régisseur hoy en día tiene el estatus de creador, de compositor de la obra, y eso para mí no está bien, para mí un régisseur tiene que ser un intérprete, un recreador, y si no, deberia ser libretista. Muchas veces me pasa que trabajo con un régisseur o veo su trabajo, y digo: este régisseur, para la interpretación que tiene de esta obra, debería encomendarle a un compositor que sobre un libreto y su puesta en escena, escriba una ópera nueva. Porque la ópera nació como una unidad de diferentes artes: de teatro, de música, pintura, arquitectura, y de danza. Todo eso tiene que estar en armonía para que la ópera funcione, por lo menos en la de los siglos XVII y XVIII, no sé si una ópera de Bernstein es igual, pero esta ópera tiene que ser así para que realmente se potencie todo.
- Con Miryam (Singer) has llegado creo a un buen punto.
- Estamos empezando, yo creo que sí, ella está mucho a la escucha de mi visión musical y dramatúrgica también porque conozco bien la obra, pero recién partimos y me parece que va a ir bien.
- Entonces en este caso la visión filosófica partió de ti.
- No, no digo que partió de mí, yo digo que seguramente ella también tiene una idea similar, pero está a la escucha de empaparse de esta cosmogonía barroca, a la que tal vez no está tan acostumbrada porque su mundo es más moderno, tengo entendido que ella ha montado óperas de Mozart en adelante, y en ese sentido creo que ella está buscando empaparse un poco de este estilo musical y dramático que de algún modo es nuevo en su trabajo.
- Con Buenos Aires Lírica vas para tu cuarto montaje. ¿Cómo entró BALírica en tu trabajo?
- En el año 2003 ellos me contactaron para ver si quería dirigir alguna ópera, me llamaron y me preguntaron qué quería hacer.
- Ya habías tenido estas presentaciones con Minkowski.
- Sí, sí, claro.
- ¿Y ya habías dirigido tú mismo en Buenos Aires?
- Ópera no, había hecho conciertos, varios programas, hicimos uno con una puesta en espacio mínima, con Víctor Torres, una cantata grande de Händel y otras piezas, y yo había empezado a dirigir un poquito algunas cosas chiquitas, nada muy grande todavía, ellos apostaron por mí sin conocer mi trabajo, nunca había dirigido una ópera pero sí tenía mucha experiencia en el trabajo como asistente. Y en 2003 me propusieron hacer algo, estuvimos conversando, yo propuse Monteverdi, en ese momento a ellos les pareció mejor Händel.
- Agrippina....
- Agrippina.
- ... que es muy divertida...
- Sí, es de un género muy particular, para Händel es único, porque más que cómica es satírica. Si uno conoce la historia, Agrippina, Nerón y Poppea, se da cuenta que en este libretto está todo presentado al revés. Ésa fue la primera, después L'incoronazione di Poppea en el 2006, y el año pasado hicimos Rodelinda, y el año que viene (2009) Il ritorno d'Ulisse in patria.
- ¿Cómo te ha ido en el encontrar los cantantes para tus montajes, de esto se encarga el teatro, te encargas tú...?
- No, me he encargado yo en general. Bueno, es difícil, porque no son obras de repertorio, no es hacer Don Giovanni o Zauberflöte, o incluso Alcina, que son obras un poco más conocidas, digamos Agrippina no es una obra tan conocida de Händel.
- Osea que para ti además ha sido un trabajo de formación de tu elenco, de alguna manera.
- Un poco, sí, lo que da para hacer mucho estilísticamente hablando.
- Lo que te debe haber dado más cercanía con la gente con la que ya tienes más contacto, musicalmente.
- Sí, por supuesto. Y ahora a lo largo de estas óperas con gente como Evelyn Ramírez o Jaime Caicompai, que ya nos conocemos, es más fácil.
- Para BALírica y otros trabajos que has hecho en Argentina, la disposición de la orquesta ¿la armas para cada momento? ¿No es que tienes el ensamble digamos "Quintana", o también tienes tu equipo base?
- Bueno, siempre trato de trabajar más o menos con la misma gente, sobretodo el continuo.
- ¿Hay la cantidad de músicos especialistas como para eso?
- No todos, no siempre, digamos para armar un grupo lo más homogéneo posible, es que es muy distinto hacer una ópera del S. XVIII que una del S. XVII, una ópera veneciana como Poppea, como va a ser Ulises, es un grupo muy reducido de instrumentistas, son solistas en general, es un quinteto de cuerdas, no hay una fila de violines como en Händel o Vivaldi o Bach. Es uno por cuerda: dos violines, dos violas, un violoncello y un contrabajo. Y tienen que ser bastante homogéneos, como un quinteto de madrigales. Y hay músicos excelentes como Manfredo Krämer.
- ¿Cómo ves el trabajo de los cantantes chilenos que han ido para allá? Yo sé que Caicompai ha estado de gira por Rosario, Córdoba y no sé dónde más, Evelyn a cada rato, Luis Olivares que no sé si ha trabajado contigo...
- Sí, son muy apreciados en Argentina. Con Luis Olivares nunca trabajé pero sí lo conozco... creo que hay un buen nivel de cantantes chilenos, hay cantantes muy bien preparados, lo mismo para el Orfeo tenemos gente muy buena, Patricio Sabaté...
- Y Evelyn se ha ganado mucho espacio, no ha trabajado sólo contigo, si no también con otros directores...
- Sí claro, es que gustó mucho. También Jaime Caicompai ha hecho Rossini allá, de la gente que trabajó conmigo...
- ¿Cómo ves a Evelyn desde lo que tú conoces del medio?
- Ah, es fantástica, está muy bien...
- Y ahora sí nos quedamos con el Orfeo. Nos explicaban en el montaje esta visión orfeica, pacífica, meditativa, en otro nivel al que las grabaciones recientes nos han acostumbrado, un poquito más eufórico, de los pastores.
- Cada quien tiene su visión, y mismo como estamos hablando de un ideal, después en la práctica es difícil de llevar a cabo, porque estamos hablando de cosas muy lejanas a nuestra manera de pensar, a nuestra cultura, nuestra manera de hablar, de sentir...
- Y aún así en la composición fue una teorización...
- No sé si la composición fue una teorización, yo creo que la composición en ese momento fue escrita para gente de ese momento en principio. Para nosotros es difícil porque estamos en otra dimensión, otra velocidad, no tenemos el mismo sentido del espacio y del tiempo que tenían ellos. Quizás por eso lo que decís de las grabaciones, es muy difícil cuando uno está delante de un micrófono y que está toda esta cuestión de la eficiencia, y de la performance, ponerse a actuar algo y realmente darle vida a un personaje. Creo que la diferencia más grande está ahí, es difícil cambiar de modalidad, el trabajo que estamos haciendo con los cantantes ahora es básicamente ése, trabajar desde una declamación, que justamente es desde donde nace la necesidad de estos compositores de escribir estas obras, esto no es ópera, es teatro griego alla S. XVII. Eso cambia mucho, no es cantar de una manera que se parezca a un parlato, es declamar, que es otra cosa. La declamación es una técnica, tiene un ritmo, es como un canto sin serlo totalmente, y lo que hicieron ellos fue ponerle una altura (tono) más concreta, para los cantantes es difícil pues están entrenados para cantar, no para declamar.
- Exige mucha más apertura interna creo.
- Totalmente. Exige una gran libertad, una gran libertad dentro de un marco rítmico muy riguroso. La declamación es algo que se perdió a principios del siglo XX y hoy hay que reinventar, un poco como Monteverdi reinventaba el teatro griego, tenemos que buscar nosotros, ver qué es lo que resuena de eso y qué es lo que se puede hacer.
- Qué queda de nuestro discurso de hoy...
- O qué queda en nosotros que podamos ser sensibles a eso. Yo no creo que algo del discurso de hoy... no lo vería por ahí, es muy distinto... casi nada. Pero sí en una sensibilidad, "cómo me resuena esto a mí".
- Ahora, lo mágico es que lo antiguo sigue resonando en nosotros aunque nos sintamos muy modernos.
- Por supuesto, porque somos los mismos en el fondo. Cambió la parte exterior. Monteverdi no conocía nada de Grecia, no te puedes imaginar lo que era la arqueología de esa época. Sabían muy pocas cosas, pero su espíritu tenía mucha imaginación, no querían reinventar, querían redescubrir... recreaban...
- ¿Has tenido experiencia como organizador? ¿te gustaría dirigir un festival de música? ¿o no todavía?
- Sí, me gustaría, pero bueno, hay que tener un espacio, no lo quiero hacer por hacerlo, lo quiero hacer si se da una posibilidad de organizar algo que se pueda hacer bien, invitar a la gente en buenas condiciones, y que la mayor cantidad de público lo pueda aprovechar.

domingo, octubre 12, 2008

Sobredosis de música

La verdad nunca pensé sentirme así. Osea no me siento mal, es que he llegado a un punto de mi desarrollo musical que me plantea satisfacciones y exigencias distintas a las que solía tener:
  • Ya no tengo que preocuparme tanto por formar una voz maravillosa... ahora tengo que preocuparme en usar la voz que tengo lo más eficientemente posible. Osea mi voz me encanta por todo lo que puedo cantar, pero ya no me puedo permitir sonar no-profesional, y menos cometer alguna imprecisión musical.
  • Antes la idea era aprenderme canciones y escenas de todos los estilos que pudiera... ahora tengo que aprender sobretodo roles de ópera completos, y como eso significa muchas horas de música, hay que priorizar lo que es más apropiado para la voz en este momento... y tener fe en que algún teatro cercano programará esos títulos. Mi maestro dice que estudie Elisir d'amore (Nemorino) y La traviata (Alfredo), pero como soy testarudo he comenzado por L'italiana in Algeri (Lindoro) que pienso audicionar en diciembre.
  • Del 14 al 24 de octubre tengo maratón para el concierto con Fabio... así que tengo hasta el 13 para hacer cualquier otra cosa.
  • Para la audición de noviembre aún no sé qué cantar, pero definitivamente tengo que hacerle caso a mi maestro e incluir algo de Elisir (Una furtiva lagrima), algo de Traviata (De' miei bollenti), y supongo que le agregaré algo de Händel (ojalá de Rodelinda) y algo de Gluck (seguramente de Orphée)... de Mozart quería aprenderme el Sifare de Mitridate, pero no tengo la reducción de piano ni tiempo de hacerla yo mismo.
  • Al ser músico, se espera que uno pueda comprender, interpretar, e incluso explicar cualquier cosa musical, lo que es bastante descabellado, pero hay ocasiones en que se debe hacer y punto.
  • Como profe de música en colegio, tengo que enseñar más que canto, lo que me está obligando a adquirir sobre la marcha mayores habilidades en piano, guitarra, flauta, y tal vez tenga que aprender algo de violín y trompeta. Obviamente no voy a ser un concertista en ninguno de esos instrumentos, por suerte teniendo la base musical es relativamente más fácil incorporar técnicas y tengo cierta facilidad, pero el gran problema sigue siendo el tiempo para hacerlo.
  • Al enseñar música a niños, hay muchos aspectos que uno puede transmitir, pero finalmente el tema es cuán inmersos están los niños en entornos que potencien la escucha, y hay que buscar material, decidir, y ponerlo al alcance... lo que no es tan fácil.
  • En enero tengo entremezclados dos cursos y dos montajes... así que tendré que desistir de algunas cosas.
  • Cantar da hambre, y hay que descansar mucho, y hoy en día hay que estar en forma para subir a un escenario, así que vivo tratando de mantenerme a punta de lechuguita, lo que no me resulta mucho, aunque sí me resulta mi rutina de baile pre-ducha.

martes, octubre 07, 2008

Konstanze y Blöndchen casi se raptan solas

Fui al estreno de Die Entführung aus dem Serail, ópera de Mozart que fue presentada el 23 de septiembre pasado en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, un montaje conjunto de la Compañía Ópera de Cámara UC y de la Orquesta Clásica de la USACH. Ya les había comentado que fui a un ensayo en la USACH, según me explicaron era el primero con orquesta.
Después fui a otro ensayo, autorizado por el director musical David Del Pino, ahora en el propio Salón Fresno donde sería el estreno, acompañado de Felipe, también alumno de mi maestro (él tomó fotos con el celular pero hace unos días se lo robaron sin subirlas). Era un ensayo con piano, y estaban instalando la iluminación, probando la secuencia multimedia y los desplazamientos y dando una pasada completa a la música. Ahí me enteré que la mamá del asunto era Miryam Singer, pude saludarla y todo, me explicó que la idea es que la compañía haga cosas a nivel profesional y no sólo universitario. Fue genial poder escuchar un poco más a Patricia Cifuentes y a Pamela Flores. Daniel Farías actuaba bien. A la función del martes 23 fui con Felipe y un grupo de amigos suyos, todos melipillanos. Se repetía el miércoles 24 en la USACH, pero parece que no se publicitó mucho, Camilo, otro amigo, me comentó que no había ni fila para entrar.

En el estreno, si somos justos, quienes se lucieron fueron las sopranos. Para Pamela, un excelente debut. Por ahí un crítico dijo que le falló la dicción, yo lo invito a cantar Konstaze, osea obvio que no va a haber pronunciación perfecta en un rol tan difícil, (yo me sé toda la ópera y a las dos sopranos y al Belmonte les entendí todo) pero que hubo comunicación de emoción la hubo, y mucha, en las tres arias, cuál más sufrida. La voz tersa, cálida, y muy expresiva, además ella ha preparado este personaje desde hace varios años. La actuación muy decente dentro de lo que el rol permite, comprendamos que es muy difícil mantenerse comunicando una misma emoción durante siete minutos con dos líneas de texto y miles de notas. En la filmación proyectada... eso depende del director de filmación.
Patricia Cifuentes hizo una perfecta Blöndchen, se la sentía totalmente cómoda, vocal y actoralmente, tal vez podría abusar menos de la caricatura, no le hace falta... y ojalá su pareja escénica la hubiera complementado. Gracias a ella las escenas de conjunto de Pedrillo y Osmín resultaron perdonables. Además én el montaje visual quedó claro que la cámara la adora, no cualquiera puede comunicarse tan bien con una lente.
Iván Rodríguez, como ya lo dije en el otro post, tiene la voz perfecta para este rol en un montaje en sala pequeña, su vocalización es envidiable, pero no logró lucirse, aunque en la proyección visual se lo veía muy desenvuelto. Ah y casi me olvido ¡le cortaron el Ich baue ganz!, que es el aria de Belmonte realmente interesante... y dificilísima jeje, me encanta cantarla.
La Orquesta Clásica USACH estuvo maravillosa, y David Del Pino logró unos fraseos realmente variados, seductores, lánguidos o apasionados según hizo falta, con color totalmente austríaco.
El vestuario del coro estaba de lujo, dicen que fue prestado por la embajada de Turquía.
El montaje visual fue muy interesante, evocador, muy adecuado para esta época en que todo entra por los ojos, aunque perfectible en el uso de la iluminación y el maquillaje para las tomas. No sé si finalmente esta propuesta sea más barata que un montaje teatral convencional, pero por lo menos es más portátil. Ojalá la puedan utilizar nuevamente.
El actor de televisión que pusieron para hacer de Selim (rol hablado), Álvaro Rudolphy, fue totalmente aburridoooo con la voz deshidratada, y tieso en grado extremo, cero hidalguía, no convenció como bajá. Demasiado obvio el recurso de abrazar a Konstanze justo en los sobreagudos. Y los besos eran de tele, no de teatro.
La iluminación sí adecuada, y en perfecta combinación con la proyección de fondo.

martes, septiembre 09, 2008

El rapto de Pamela

En unos días se presentará la ópera El Rapto en el Harem (Die Entführung aus dem Serail) de Mozart, y la Konstanze es cantada por mi amiga Pamela Flores, el rol le queda preciso, le suena facilísimo, su timbre es acariciador por naturaleza, y ella es tan guapa que sí encaja con la idea de dama en apuros que merece ser rescatada. Confiesa que es su debut profesional, pues antes cantó mucho pero en montajes de la universidad, está muy contenta y se le nota, además como cantante es muy inteligente y ha sabido seguir descubriendo sus muchas posibilidades después del convento, digo de la PUC.
Iván Rodríguez canta Belmonte, muy buena elección para este montaje, porque en su caso lo difícil de la partitura se compensa con que el director está manejando un concepto bastante camerístico y por lo tanto no necesita más voz que la que tiene, hermosa y pareja pero no muy grande.
Patricia Cifuentes hace una Blöndchen de lujo, pues si bien normalmente se ve obligada a cantar de todo (hasta la pusieron en Mahler), en los roles de ligera su timbre encaja a la perfección, y ella tiene la gracia suficiente para este rol cómico, como en su aplaudida Marie en Fille du Regiment del 2007.
El Pedrillo es un tenor que había escuchado antes, Daniel ...(algo)... y que la verdad desentona con la calidad de los antes mencionados, suena a que no le alcanzó la técnica y quedó como cómico de zarzuela pobre, porque voz sí que tiene pero no sabe usarla y se le nota hasta en la mirada de asustado, ojalá vea la luz porque podría irle mejor con un profe de verdad, total suertudo ya es, trabajo no le falta.
El Osmín será David Gáez, (no estaba en el ensayo que vi) y aunque Pamela jura que sí se la puede, en las cuatro veces que lo he escuchado nunca me ha sonado a bajo-bajo, y menos para hacer Osmín que es casi de ultratumba. Le deseo mucha suerte y mucha histamina.
Dirige musicalmente David Del Pino, peruano casi de casualidad, quien aún aparece en Santiago de cuando en cuando a cumplir compromisos académicos y musicales. Primera vez que lo vi en un ensayo y muy de cerca, y la verdad que tiene paciencia, gran manejo de grupo (no es prepotente como la mayoría), y claridad de conceptos.
El narrador será un tipo de la tele, no tengo nada contra él pero yo me ocupo del canto.
La orquesta es de la USACH, no sé si las funciones serán con escena o como concierto, y no me sé más detalles, cuento lo que vi. Trataré de ir mañana a otro ensayo, y tomar alguna foto más de cerca, porque tomé algunas en las que no se aprecia nada. ¡Qué bruto! ni siquiera sé cuándo son las funciones....

jueves, abril 10, 2008

La foto del sol anaranjado

Bueno, la verdad en la foto no se ve ni tan tan ni muy muy, pero en vivo estaba buenazo. Me refiero a la vista de aquella tarde. La verdad la daba por perdida, pero me la enviaron hace unos días. La distorsión de la realidad suele ocurrir en pantalla, ya lo he dicho antes, lo han dicho otros, y bueno, hay que aprender a distinguir. Por eso se me ve más frentón de lo normal jeje.

Chorreando buen humor a la salida del último ensayo de Viento Blanco

viernes, abril 04, 2008

Rigoletto en El Callao

Acabo de ver por internet la transmisión de la segunda función de Rigoletto en el teatro Alejandro Granda de El Callao. Un gustazo. Juan Diego Flórez estrenando rol, y un elenco entre extranjeros y peruanos. Me encantó poder ver en el rol de Maddalena a Josefina Brivio, muy buena mezzo peruana, con quien tomé clases unos meses antes de venir a Chile, y que está abordando nuevos roles también.
La transmisión por internet no tiene una gran calidad de audio ni video, pero deja hacerse una idea de cómo fue la función.
Me sorprendió mucho que entre los varios asistentes entrevistados estuvo Andrés Rodríguez, director del teatro Municipal de Santiago (ya había contado que para Fille du regiment el año pasado iban a traer a JDF pero por las huelgas no se pudo concretar).
Bueno, y fue una cosa totalmente sorpresiva, me avisó mi madre por mensajito al celular que estaban pasando a JDF por TVPerú (ex canal 7, RTP, TNP) y se me ocurrió buscar la señal por internet y la encontré googleando, claro que tuve que apoderarme de uno de los computadores de Pablo porque el mío hubiera reventado con eso. Aunque acabo de encontrar la página propia de TVPerú.
Y ahora me voy a dormir, porque en el Craighouse me han estirado el trabajo, y hay que seguir madrugando. Abrazos.

viernes, marzo 07, 2008

Unos previos...

No, malpensadazos jejeje me refiero a dos videos que encontré sobre Viento Blanco, uno de ellos tiene imágenes del estreno mismo.

http://www.emol.com/especiales/videos/index/index.asp?id=M141

http://www.emol.com/especiales/videos/index/index.asp?id=M95

miércoles, marzo 05, 2008

¡Vea Viento Blanco!

Así es señoras y señores: uds. podrán apreciar vía cable ó internet la ópera Viento Blanco, a través del programa Teatro Abierto que emite la señal del canal chileno UC13-cable, o a través de su página web.
La transmisión será:
Este sábado 8 de marzo a las 22:00 en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay / 21h00 en Caracas / 20h00 en Perú, Ecuador, Colombia, Toronto, Washington / 19h00 México y Guatemala/ 01h00 en Londres (9marzo) / 02h00 en España y Alemania (9marzo).
y este domingo 9 de marzo a las 18h30 en Chile, Argentina, Brasil y Uruguay / 17h30 en Caracas / 16h30 en Perú, Ecuador, Colombia, Toronto, Washington / 15h30 en México y Guatemala / 21h30 en Londres / 22h30 en España y Alemania.

Una gran naranja

Sería muy malagradecido de mi parte no contar el resto del día lunes. El ensayo general fue un éxito total, y eso significa dos cosas: uno, un ensayo es un ensayo, y es para el elenco, aunque haya público, pues todavía te da un pequeño margen para corregir errores (aunque en el transcurso de funciones también pueden ocurrir cambios); y dos, que el equipo técnico que es muy numeroso, y el elenco que también somos muchísimos, estuvo más que conforme, muy contentos de que la obra quedó lista. Todo fluyó muy bien.
A la vuelta a casa, venía con una sonrisa tamaño familiar, y vi una cosa naranja inmensa en el cielo. Un sol precioso, en medio de un cielo aún celeste. No sé las razones para que se produjera una vista así, simplemente la disfruté. Y doblando una calle veo a un señor y una joven tomándose fotos con el sol de fondo. Pasé por el lado preguntándome si las cámaras digitales podrían hacerle justicia a tamaño paisaje. Volteé y los vi felices, y me antojé una yo también. Retrocedí, y les pedí con la mejor cara de buena gente que pude poner que me tomaran una y me la enviaran al mail. Y accedieron, así que les pasé una tarjeta y me paré en medio de la calle. click, gracias, y me doy cuenta que justo pasaba Eli, una amiga... por un milisegundo pensé ¡qué roche! pero la verdad venía con tanto buen humor adentro que simplemente le dije ¡me pillaste en plena travesura! y fuimos conversando hasta la casa, pues era cumple de la doctora Gaby, compañera de Pablo -y exitosa psiquiatra terminando su especialidad.
Así que encima cerramos la noche con café y torta, y los niños estaban amorosos en extremo, tuvimos regalos para todos: pocillitos de greda (arcilla) hechos por la niña, de los cuales yo ayudé a hacer dos, osea hasta aprendí a hacer cerámica, yo que lo máximo que hice en arcilla alguna vez fue un bodoque que supuestamente por un lado era un pez y por el otro un choclo (homenaje mochica).
A pesar del susto que me dio tener que madrugar el martes, dormí feliz.
Y bueno, en resumen en el cole me habían dado primero 4 semanas de 16 clases entre primero y segundo básico, y luego me agregaron superpuestas (sin cruzarse) 3 semanas de 20 clases entre prekinder y kinder.
Hay una profe peruana. ¡Es altísima! y por actitud me hace acordar a mi tía Dora y mi prima Mirella: linda, flaca, y habla moviendo la cabeza en círculos jejeje.
Ahora tuve un tiempito para pasar por aquí, y luego me encierro en el teatro. En realidad habiendo dormido bien y con harta agua de rato en rato, la voz queda bastante asegurada, hoy tuve clases de 8h30 a 14h10 y quedé bien.

martes, febrero 26, 2008

Semana transformer

No, no me voy a cambiar de sexo. Es que esta semana me tengo que cambiar de casa, lo que me pone bastante alegre. Voy a ocupar un espacio muuuy amplio en casa de mi amigo Pablo, con baño propio, agua caliente eterna (lo que es necesario en invierno), acceso a lavadora, secadora, ¡y con guay fay! (también conocido como güifi jeje). La mayor ventaja es que voy a poder meter todo el sonido del planeta, porque es casa de músico. Aunque eso no es decir tanto, total uno no puede cantar más de hora y media sin parar... aunque con pausas siempre se alarga la cosa... igual que cuando... eh... eso. La otra cosa muy simpática, y aparte de la confianza que ya tengo con Pablo, es que están sus hijos que son ultra cool y con los que puedo regresionar un poco de cuando en vez.
Otro cambio que está aún en el aire es encontrar trabajo musical para todo el año... porque para algo uno ha estudiado, ¿no?... y justo esta semana, en la que un 25% de los colegios ya comenzaron clases, salieron mil avisos pidiendo profesores. Osea, no te dan tiempo de preparar nada. Pero ojo, muchas veces los culpables son los mismos profes que renuncian en marzo, para así poder cobrar enero y febrero...
Y el último cambio, es que ya termina la preparación de Viento Blanco. Hoy tuvimos el primer ensayo "a la italiana", osea toda la ópera, con orquesta, pero sin movimiento escénico. Ah, y en un aparte tuvimos el ensayo de la caminata final en la tormenta... espeluznante. Mañana comienzan los ensayos finales de escena con orquesta, nos queda esta semana, y el lunes es el preestreno, y las funciones el 5 y 6 de marzo.

miércoles, febrero 06, 2008

Marchando al teatro

Ayer se concretó mi participación en una ópera en el Municipal, lo cual me alegró mucho pues sería mi primera participación en un montaje completo aquí en Chile. Es una ópera compuesta hace poco, se llama Viento Blanco, e integraré el coro de soldados. El estreno es la primera semana de marzo. Los ensayos musicales en realidad ya comenzaron y la semana siguiente comienzan los ensayos en escena, pero Víctor Alarcón (director de Concerto Vocale y Crecer Cantando entre otros) quien está de preparador del coro, me dijo que a ojos cerrados confiaba en que me integraría perfectamente (integré un coro suyo en 2006 y comienzos de 2007). ¡Gracias Vicho!.

En gringolandia no soy tan nerd