El Efecto de la Música

  • Incidencia del estudio musical en diversas áreas del desarrollo infantil, investigación por G. Huároc, L. Huincamán, D. Jimeno, A. Soto y P. Torrealba.
  • Documento completo (pdf, 922 Kb)
  • Extracto (pdf, 414 Kb)
Mostrando las entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 27, 2011

Tormenta y Sentimiento

¡Concierto en Lima, Perú!

Miércoles 2 de febrero, 8pm.
Auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma de la Municipalidad de Miraflores
Av. Larco 770, Miraflores.

Se agradece difusión:

TORMENTA Y SENTIMIENTO
Concierto de Ópera Barroca

El apasionado virtuosismo de Antonio Vivaldi y la cosmopolita emotividad de Georg Händel, dos grandes del teatro, se unen en este concierto presentado por peruanos estudiosos del estilo. La ópera barroca en su mayor esplendor. El tenor Gabriel Huároc y el Ensamble Artifex con Luis Chumpitazi como director, suman sus años de formación y experiencia para interpretar el amor, el miedo, la traición, en conmovedoras escenas de Ariodante, Alcina, Giulio Cesare, L'Olimpiade, Griselda.

Luis Chumpitazi y el Ensamble Artifex aportan al medio musical peruano como conjunto desde hace 5 años, y sus integrantes han recorrido el mundo aprendiendo y ejecutando repertorio renacentista y barroco en instrumentos de época. Gabriel Huároc abarca óperas desde el barroco hasta el bel canto, y este año será Ruggiero, el protagonista masculino de Alcina, en Buenos Aires.

Miércoles 2 de febrero, 8pm.
Auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma de la Municipalidad de Miraflores
Av. Larco 770, Miraflores, Lima.


Programa:

A. Vivaldi
- Sinfonia de L'Olimpiade
- Estinguere vorrei, aria de Roberto en Griselda
- Scocca dardi l'altero tuo ciglio, aria de Ottone en Griselda

G. Händel
- Ouverture de Rinaldo
- Mio bel tesoro, aria de Ruggiero en Alcina
- Ballo, de Alcina
- Del mio sol vezzosi rai, aria de Lurcanio en Ariodante
- Musette, de Ariodante
- Bel piacere, aria de Poppea en Agrippina

sábado, febrero 13, 2010

Recuerdito vivaldesco

Ayer me encontré a Fabio Pérez en internet, y charlamos brevemente, me encantó su pregunta ¿sigues barroqueando?. Y justo hace un rato de casualidad encontré un video (en versión de otras personas) del trío que canté en la semana barroca 2007 en Santiago de Chile bajo su batuta.
Además de traerme el simpático recuerdo de toda esa jornada de ensayos y conciertos, resulta que la mayoría de grabaciones hacen este número del Beatus Vir (R. 597) de Vivaldi con todo el coro, así que esta versión se parece alguito. Nótese (porque nunca falta alguno...) que nosotros nos dispusimos alto-tenor-barítono, osea Moisés-Gabriel-Paolo jeje, y en el video están barítono-alto-tenor.

viernes, agosto 07, 2009

Vivaldi for dummies

Agite despiadadamente en un teatro tormentas, mares, vientos, playas, reyes, princesas, marineros. Deje naufragar. Cuando estén bien confusos, baje el tempo y de rato en rato revise que suspiren. Cuando escuche pajaritos coquetones, aplauda alternando seiscillos y síncopas, y tendrá lista una ópera de Vivaldi.
Nota: es posible que el elenco no logre ponerse de acuerdo sobre quién debe cantar qué. Escoja Ud. a los que bailen mejor.

lunes, julio 27, 2009

Al ritmo de Vivaldi

Por fin estoy cumpliendo uno de mis sueños barrocos: estudiar una ópera de Vivaldi. En Griselda hay cuatro roles masculinos, uno de ellos para tenor, Gualtiero, que felizmente tiene 3 arias y el trío. Igual me estoy estudiando todos XD
En el podcast escuchan Se ria procella, y además de deleitarse pueden practicar sus tresillos, síncopas y seiscillos. El tenor es Stefano Ferrari, que creo es el mejor tenor que se puede escuchar en la serie topmodelesca de Naïve, y dirige Jean Christoph Spinosi.
En Wikipedia hay un resumen de la historia de Griselda.

jueves, abril 02, 2009

Villazón baila Tamerlano

¡La coreografía está buenísima!
Seguramente ya se convenció de que es suficientemente inteligente como para cantar barroco -aunque no se aprenda todas las notas como demuestra este video y haga adornos horribles-, y como está tan de moda, tal vez termine divirtiéndose más que repitiendo Verdi todas las semanas. Total hay tanto ligero cantando Puccini...
Y bueno, esto es un show totalmente mediático (21 de marzo), porque hasta el baile se nota aprendido(*), y si salió en televisión europea es porque hay disco en camino, dedicado a compositores alemanes. Bien por él. Ojalá haya sido con un director conocedor del estilo que le enseñe a hacer fines de frase lindos y a adornar con gracia.
Por si las moscas, la obra es una de las arias de Bajazet en Tamerlano de Händel.
(*) Cuando uno canta música ágil suele haber un necesario impulso corporal, comprobable en Jaroussky, Flórez o Bartoli. Si se fijan bien en esos cantantes, verán que el baile de este video no tiene nada que ver con eso.


martes, enero 27, 2009

Entrevista a Juan Manuel Quintana

@Gabriel Huároc, para el blog Todos mis otros yo.
A horas del estreno en Chile de La Favola d'Orfeo, ópera de Claudio Monteverdi que se presenta como parte del Primer Festival de Ópera de Cámara, les tengo esta conversación con el director musical de dicho montaje, el argentino Juan Manuel Quintana.

15 de diciembre de 2008. Entre tanto quehacer de fin de año, logré alcanzar a Juan Manuel a la salida de ensayo en Campus Oriente, y enrumbamos a Lastarria. Advirtiéndole que tendría que repetirle algunas preguntas, fuimos conversando con soltura en el camino, y sobretodo aproveché para preguntar un poco por la movida lírica en Buenos Aires. Luego de no poder ubicarnos con comodidad en mi ex-café-favorito, nos instalamos en una mesa al aire libre de un restaurante en la vereda de en frente.

G.- Me contaste que no es tu primera vez en Santiago.
J.M.- No. Vine en el 2006, hicimos un concierto con Víctor Alarcón y su grupo Concerto Vocale, con música de Bach y Scarlatti, y luego el año pasado (2007) fui invitado por la Universidad Católica para hacer un curso justamente sobre la monodía y la música del S. XVII en la época de Monteverdi, lo que desembocó en este proyecto de El Orfeo, que se va a hacer en parte como profesor invitado de un curso, y luego la preparación del Orfeo que organiza la profesora Miryam Singer.
- Y ya antes habías trabajado con músicos chilenos.
- Sobretodo con cantantes, alguna vez hace ya mucho tiempo con Rodrigo Del Pozo en Europa, colaboramos en alguna grabación, y luego, en las óperas que dirigí en Buenos Aires, siempre he invitado cantantes chilenos, Evelyn Ramírez, Jaime Caicompai, Claudia Pereira... y Pilar Aguilera en Mendoza, durante el Festival Los Caminos del Vino.
- ¿Y cómo contactaste a Evelyn, a Jaime...?
- En realidad de Evelyn había escuchado hablar a través de Rodolfo Marquesini (violinista argentino) que vino a tocar con Víctor Alarcón, yo en ese momento estaba necesitando una mezzo para el rol de Nerone en L'incoronazione di Poppea en el 2006, la contacté, y bueno, a raíz de ella conocí a Jaime, y después a Claudia, y a Pilar.
- Ok. Vamos ahora a toda la parte biográfica.
- Dale.
- Tus inicios musicales.
- ¡Oh!
- ¿Cuándo empezaste a estudiar música? ¿tenías músicos en la familia?
- No, en mi familia no había músicos ni un gusto particular por la música. Comencé a estudiar viola da gamba a los catorce.
- ¿y otro instrumento no?
- Un poco la flauta dulce, había un poco husmeado el piano pero a mí me gustaba el clave...
- Barroco de nacimiento. Cuando entraste a estudiar viola da gamba, en Argentina, en Buenos Aires... ¿estabas en Buenos Aires?
- Sí, en Buenos Aires. Con un profesor particular.
- ¿ya había un entorno donde pudieras escuchar música barroca?
- Muy incipiente, osea estoy hablando del año 87... fines de los 80...
- Ya, Ombra mai fu y nada más...
- Había muy poco localmente, siempre hubo estas estaciones musicales como Festivales Musicales de Buenos Aires, Mozarteum, y otras que traían grupos de fuera y algunos conciertos por año que uno podía escuchar, pero éramos bien pocos. Y alrededor del 93, 95, comenzó a haber más gente, pero yo ya estaba en Europa.
- Y cuando tú llegaste a Europa, allí ya estaba el movimiento historicista bastante afirmado.
- Sí, claro.
- Porque esto empezó en los 70...
- Sí, antes incluso, Harnoncourt empezó a fines de los 50, después durante los 70 los primeros grandes grupos, Musica Antiqua Köln, los grupos ingleses, Les Arts Florissants, Jordi Savall... en los 90 yo llegué a Europa cuando apenas había salido Todas las mañanas del mundo, la película sobre la vida de Marin Marais y Saint-Colombe.
- ¿Y llegaste a Basilea directamente?
- No, fui a Ginebra. Tuve un año lectivo estudiando en el conservatorio en el Centro de Música Antigua en Ginebra.
- ¿Y te invitó Jacobs o fuiste por tu cuenta?
- No, eso fue mucho después. Yo fui porque quería estudiar, perfeccionarme, quería aprender a tocar mejor la viola.
- Y en ese minuto en Basilea había...
- Me fui de Ginebra porque el ambiente era un poco pequeño. Yo tenía muchas ganas de tocar, y mi profesor en ese momento que era Ariane Maurette me dijo que fuera a Basilea, que iba a tener mucha más gente para poder tocar y eso, di el examen y entré...
- Porque, perdón, Ginebra, ¿es otro tipo de ciudad? ¿no es tanto un lugar para estudiar?
- Eh... es que en ese momento el Centro de Música Antigua era bastante chico, y Basilea era mucho más grande, una escuela más importante de música antigua; las escuelas más importantes en ese momento eran La Haya en Holanda y Basilea. Ahí mismo René Jacobs necesitaba músicos para montar justamente el Orfeo de Monteverdi, fue en el año 92-93, y Eunice Brandao, una gambista brasilera que vivía allí, me recomendó porque ella no podía, hice la audición, le gustó, y allí empezó mi colaboración con él.
- ¿Cómo era la manera de trabajar en ese minuto para el ensamble que integraste, era de estos ensambles que son permanentes, o que se arman para determinadas cosas?
- ¿Estás hablando precisamente de esa producción de Orfeo?
- Sí, de esa producción.
- Mirá, el tema es así: en ese momento era mi primera vez, René tenía el grupo desde hacía varios años, y creo que por esa época habían cambiado algunos músicos, pero en general, el grupo Concerto Vocale hoy en día, cuando se hacen las producciones de óperas o música de cámara del siglo XVII o principios del XVIII, el grupo base que es el bajo continuo: los teclados, los laúdes, las violas da gamba, el arpa, es un grupo más o menos fijo.
- ¿Cómo pasas de violista a director?
- No paso, sigo (risas), yo sigo tocando la viola da gamba, me traje mi viola acá a Santiago...
- Sí, pero hay un momento en que comienzas a acercarte a la dirección. Leí por ahí que asististe a Minkowski un tiempo...
- Pasó por ahí.
- ¿Y cómo logras asistir a Minkowski???
- Bueno, yo tocaba con él. Conocí a Marc en el 94-95 por medio de amigos en un entorno no musical, y él estaba programando una gira de conciertos y una grabación de La Resurrezione de Händel, un oratorio romano que tiene varias partes de viola da gamba y me llamó para audicionar, y fui. Le gustó, y allí empezó una colaboración bastante intensa, fueron dos o tres años en que él todavía hacía mucha música barroca, fue el año Purcell del 95, osea que hicimos 40 o 50 conciertos de Dido and Aeneas, Odas y otras obras, otro disco con cantatas francesas, fue una gran colaboración, hice muchas cosas con él en aquel momento. Y él recibió la invitación de hacer L'incoronazione di Poppea en el 99 en el Festival de Aix-en-Provence, y me preguntó si yo quería hacer la asistencia, porque él sabía que yo tenía gusto particular por este repertorio, que lo conocía, y él se había dedicado más intensamente a la música francesa, a Händel, y quería tener de asistente a alguien que conociera bien el repertorio. Y en ese momento me preguntó si quería, yo le dije "bueno, no sé", porque nunca había hecho ese trabajo, me gustaba mucho el trabajo con los cantantes, con el continuo...
- ¿Ya tocabas teclado?
- No, en ese momento no tocaba casi nada, muy poquito. Y comencé a trabajar con él como asistente, la producción del 99 se repitió en el 2000, en el 2001, después vino Giulio Cesare, se hizo una grabación además, y todo ese tiempo trabajé como asistente de él y seguí tocando también durante bastante tiempo. Luego con esa experiencia me animé a hacer más cosas, aparte de la asistencia empecé a dirigir yo, en Buenos Aires.
- Esto que me cuentas ya de vuelta es después de esta gira por Asia, ¿o antes?
- No, la gira de Asia fue hecha cuando vivía en Argentina. Me mudé, porque estuve siete años en europa, del 91 al 98, Marc me pidió hacer la asistencia justo cuando volvía a Argentina, pero seguía viajando, y bueno estaba esta gira por Asia con la orquesta de él, y otros proyectos.
- Y ahí estuviste como director invitado, osea totalmente a cargo del ensamble, muy ¡wow!
- Claro, y estaba bien, estuvo lindo, fue una linda experiencia.
- ¿Cómo fue trabajar en Asia, espcíficamente el estar allá?
- Bueno, es un lugar muy interesante, porque es muy lejano en algunos lugares, otros no tanto, por ejemplo Singapur no tenía nada de especial, era como estar en Estados Unidos o algo así, pero en otros lugares como Camboya o Filipinas, realmente la cultura es muy diferente. Igual fue una gira corta, 10 ó 12 días.
- Y fueron varios países.
- Sí, sí. Pero todo en diez días (ríe), dos días un lugar, otros dos días otro lugar...
- ... una foto y ciao...
... dos días en cada lugar, bueno no era de turismo, ¡eh!, era para trabajar.
- Vi algo que pusiste en una entrevista que te hicieron para BALírica, que cuando tuviste que trabajar para Poppea, la primera con Minkowski, tuviste que buscar las sinfonías instrumentales. ¿Qué quiere decir esto? ¿te encerraste en la biblioteca?
- Entre otras cosas. La ópera veneciana es un período de unos cuarenta años, fue precisamente en Venecia donde la ópera pasó de ser un espectáculo cerrado para la aristocracia noble en el palacio -como el palacio Pitti en Florencia donde se hizo La Pellegrina, Peri hizo la Euridice, Caccini hizo su Euridice, y otras cosas-, que empezó a ser un teatro pago con entrada, obviamente la gente que iba eran nobles o burgueses muy ricos. Pero este fenómeno hizo que todo cambiara, ya tenía menos plata porque en el palacio lo pagaba todo el rey, duque o quien fuese, acá era un empresario que tenía un teatro, o una familia noble que ponía plata de su bolsillo, era un negocio de alguna manera, y la recuperaba con las entradas. Entonces el Orfeo es una ópera de corte, o Il pommo d'oro de Cesti que se hizo en la ópera de Viena en 1670, en que contaban con un montón de músicos que estaban pagos, entonces tenían la capacidad de tener una gran orquesta, muy colorida, como es el caso de Orfeo, es único en ese sentido para su época. Las óperas que Monteverdi escribió para estos teatros venecianos como son Poppea, o Il ritorno d'Ulisse in patria, o las óperas de Cavalli, en general no tienen casi partes instrumentales, no hay, no están; entonces en todo lo que son los cambios de escena no hay nada, termina un recitativo en un palacio y el recitativo que sigue está en un bosque. Ahí había un cambio de escena, tenían que cambiar la escenografía...
- ... y debería haber habido música...
- ... había música, no es que debería, lo que pasa es que esa música muchas veces no la escribía el compositor, si no que eran piezas que tenía algún músico del ensamble, que obviamente también era compositor, o la ponía algún discípulo del director, entonces la cuestión era armar una partitura que sirviera para ejecución, porque la partitura como está en Poppea está pelada, además de eso sólo en uno de los manuscritos hay un solo acompagnato, osea los violines tocan quince minutos en cuatro horas de ópera, es muy poco.
- Ah, ni siquiera están los violines todo el tiempo...
- ¡No...! es el bajo continuo, porque son recitados, y se sabe que muchas veces ciertos pasajes se hacían acompagnati, muchas veces se improvisaban y se anotaban en el momento; las partituras que sobreviven son las del dramma, es decir la parte cantada, del libretto, vamos a decir.
- Osea que ahí hay que re-componer...
- Hay que armar una versión. Entonces dar con piezas que estilísticamente funcionen, que funcionen dramáticamente con las situaciones, es un trabajo muy interesante, aprendí mucho haciéndolo.
- Esa fue tu primera colaboración con Minkowski.
- Sí, hice ese trabajo...
- Fue tu pago de piso, de alguna manera.
- ¡No, no!, al contrario, aprendí muchísimo, fue una época en que aprendí mucho por la producción, por hacer ese trabajo, porque eran cosas que las había visto pero no las había tenido que hacer.
- Entonces cada versión de Poppea que escuchamos es totalmente distinta.
- Totalmente no, pero las piezas instrumentales suelen variar. Por ejemplo la que hizo Harnoncourt, reescribió toda la orquesta todo el tiempo -es una versión bastante vieja-, hay versiones como la de Gardiner que no tiene ni un solo acompagnato... son visiones... eso es interesante, porque ya no hay "una" solución estilística, porque no se hacía una sola cosa en la época, se hacían muchas.
- Ahora, seguramente estas óperas, en la época en que fueron compuestas y estrenadas, también fueron llevadas a diferentes escenarios, o diferentes ciudades...
- Exactamente, Poppea fue un caso de ésos.
- ... y seguramente ahí también había adaptación de medios.
- Pero si se le sacaban partes, se le agregaban partes con otros textos, se agregaban arias de otras óperas, eran mucho más libres en aquel momento de lo que somos nosotros, en nuestra cultura actual queremos atrapar la cosa y conservarla en formol, sobretodo que no cambie; y para ellos no, no tenían esa necesidad.
- Algo que te preguntaba hace un rato: cuando eres instrumentista de repente tienes que adaptarte a visiones que no compartes...
- Ésa es la función de una persona que está colaborando en una producción y que no es el director.
- Para ti, ¿fue alguna vez un problema seguir el criterio de un director?
- ¡Ah! claro... y sí... cuando uno tiene una idea de algo que va a tocar, y otra persona que está a cargo del armado general te pide algo que vos no ves o no entendés así, igual tratás de hacer todo lo posible para conseguir lo que te piden.
- Uno como cantante construye el personaje desde que abre la partitura, y cuando va a audicionar ya tiene el papel aprendido de alguna manera, y el director tal vez no tiene la misma idea...
- Exacto. A veces los directores construyen la parte bien desde la partitura, o desde una idea que se va alejando, sea director de escena o director musical...
- ¿Y cómo es el manejo de ese tipo de conflictos desde el otro lado, para ti?
- Desde cuál, ¿desde el músico?...
- ... desde el lado del director. Porque tú dices: como músico uno cumple, ¿y del otro lado?
- Bueno, tratar de escuchar y de entender... personalmente trato de llegar siempre muy preparado con las obras que dirijo, trato de conocerlas, para mí estudiar una obra es como ser el director de una película, cuando trabajo una ópera leo el libretto, si puedo las fuentes originales que dieron inspiración al libretista, después trato de entender qué pasa con la música, me imagino el escenario, los personajes, armo una película entera, no hago la partitura, no me estudio el un-dos-tres-cuatro, aquí tengo que dar una entrada... ¡también!, pero para mí lo que es más importante es la historia, una ópera es como una película, es una historia que tiene todas las dimensiones, tiene la musical, la dramática, la luz, el escenario, la temperatura, osea todo, porque todo eso es lo que va a conformar la historia, no es sólo una partitura. Entonces cuando viene un cantante, escucho primero qué es lo que hace, para dónde va, si está interpretando el personaje, si está cantándolo, si lo está viviendo, si entiende el idioma, si está fraseando lo que está diciendo o si está fraseando otra cosa... y a partir de ahí comienza mi trabajo con este cantante. Y por supuesto escuchar su visión sobre el personaje y trato de compenetrarme con su visión para poder entablar un diálogo y mostrarle a su vez mi propia visión. A veces una persona viene y ve algo que yo no vi, y esa es la fuente de riqueza de la cual se crean los personajes.
- Y ahora en teatro viene el otro conflicto grande que hay ahora, del que todo mundo se queja, que son los regisseurs. Que no tiene necesariamente que ser un conflicto pero puede haber discrepancias.
- Sí. Mirá, yo creo que el punto donde puede haber más discrepancias con los régisseurs suele ser que el régisseur hoy en día tiene el estatus de creador, de compositor de la obra, y eso para mí no está bien, para mí un régisseur tiene que ser un intérprete, un recreador, y si no, deberia ser libretista. Muchas veces me pasa que trabajo con un régisseur o veo su trabajo, y digo: este régisseur, para la interpretación que tiene de esta obra, debería encomendarle a un compositor que sobre un libreto y su puesta en escena, escriba una ópera nueva. Porque la ópera nació como una unidad de diferentes artes: de teatro, de música, pintura, arquitectura, y de danza. Todo eso tiene que estar en armonía para que la ópera funcione, por lo menos en la de los siglos XVII y XVIII, no sé si una ópera de Bernstein es igual, pero esta ópera tiene que ser así para que realmente se potencie todo.
- Con Miryam (Singer) has llegado creo a un buen punto.
- Estamos empezando, yo creo que sí, ella está mucho a la escucha de mi visión musical y dramatúrgica también porque conozco bien la obra, pero recién partimos y me parece que va a ir bien.
- Entonces en este caso la visión filosófica partió de ti.
- No, no digo que partió de mí, yo digo que seguramente ella también tiene una idea similar, pero está a la escucha de empaparse de esta cosmogonía barroca, a la que tal vez no está tan acostumbrada porque su mundo es más moderno, tengo entendido que ella ha montado óperas de Mozart en adelante, y en ese sentido creo que ella está buscando empaparse un poco de este estilo musical y dramático que de algún modo es nuevo en su trabajo.
- Con Buenos Aires Lírica vas para tu cuarto montaje. ¿Cómo entró BALírica en tu trabajo?
- En el año 2003 ellos me contactaron para ver si quería dirigir alguna ópera, me llamaron y me preguntaron qué quería hacer.
- Ya habías tenido estas presentaciones con Minkowski.
- Sí, sí, claro.
- ¿Y ya habías dirigido tú mismo en Buenos Aires?
- Ópera no, había hecho conciertos, varios programas, hicimos uno con una puesta en espacio mínima, con Víctor Torres, una cantata grande de Händel y otras piezas, y yo había empezado a dirigir un poquito algunas cosas chiquitas, nada muy grande todavía, ellos apostaron por mí sin conocer mi trabajo, nunca había dirigido una ópera pero sí tenía mucha experiencia en el trabajo como asistente. Y en 2003 me propusieron hacer algo, estuvimos conversando, yo propuse Monteverdi, en ese momento a ellos les pareció mejor Händel.
- Agrippina....
- Agrippina.
- ... que es muy divertida...
- Sí, es de un género muy particular, para Händel es único, porque más que cómica es satírica. Si uno conoce la historia, Agrippina, Nerón y Poppea, se da cuenta que en este libretto está todo presentado al revés. Ésa fue la primera, después L'incoronazione di Poppea en el 2006, y el año pasado hicimos Rodelinda, y el año que viene (2009) Il ritorno d'Ulisse in patria.
- ¿Cómo te ha ido en el encontrar los cantantes para tus montajes, de esto se encarga el teatro, te encargas tú...?
- No, me he encargado yo en general. Bueno, es difícil, porque no son obras de repertorio, no es hacer Don Giovanni o Zauberflöte, o incluso Alcina, que son obras un poco más conocidas, digamos Agrippina no es una obra tan conocida de Händel.
- Osea que para ti además ha sido un trabajo de formación de tu elenco, de alguna manera.
- Un poco, sí, lo que da para hacer mucho estilísticamente hablando.
- Lo que te debe haber dado más cercanía con la gente con la que ya tienes más contacto, musicalmente.
- Sí, por supuesto. Y ahora a lo largo de estas óperas con gente como Evelyn Ramírez o Jaime Caicompai, que ya nos conocemos, es más fácil.
- Para BALírica y otros trabajos que has hecho en Argentina, la disposición de la orquesta ¿la armas para cada momento? ¿No es que tienes el ensamble digamos "Quintana", o también tienes tu equipo base?
- Bueno, siempre trato de trabajar más o menos con la misma gente, sobretodo el continuo.
- ¿Hay la cantidad de músicos especialistas como para eso?
- No todos, no siempre, digamos para armar un grupo lo más homogéneo posible, es que es muy distinto hacer una ópera del S. XVIII que una del S. XVII, una ópera veneciana como Poppea, como va a ser Ulises, es un grupo muy reducido de instrumentistas, son solistas en general, es un quinteto de cuerdas, no hay una fila de violines como en Händel o Vivaldi o Bach. Es uno por cuerda: dos violines, dos violas, un violoncello y un contrabajo. Y tienen que ser bastante homogéneos, como un quinteto de madrigales. Y hay músicos excelentes como Manfredo Krämer.
- ¿Cómo ves el trabajo de los cantantes chilenos que han ido para allá? Yo sé que Caicompai ha estado de gira por Rosario, Córdoba y no sé dónde más, Evelyn a cada rato, Luis Olivares que no sé si ha trabajado contigo...
- Sí, son muy apreciados en Argentina. Con Luis Olivares nunca trabajé pero sí lo conozco... creo que hay un buen nivel de cantantes chilenos, hay cantantes muy bien preparados, lo mismo para el Orfeo tenemos gente muy buena, Patricio Sabaté...
- Y Evelyn se ha ganado mucho espacio, no ha trabajado sólo contigo, si no también con otros directores...
- Sí claro, es que gustó mucho. También Jaime Caicompai ha hecho Rossini allá, de la gente que trabajó conmigo...
- ¿Cómo ves a Evelyn desde lo que tú conoces del medio?
- Ah, es fantástica, está muy bien...
- Y ahora sí nos quedamos con el Orfeo. Nos explicaban en el montaje esta visión orfeica, pacífica, meditativa, en otro nivel al que las grabaciones recientes nos han acostumbrado, un poquito más eufórico, de los pastores.
- Cada quien tiene su visión, y mismo como estamos hablando de un ideal, después en la práctica es difícil de llevar a cabo, porque estamos hablando de cosas muy lejanas a nuestra manera de pensar, a nuestra cultura, nuestra manera de hablar, de sentir...
- Y aún así en la composición fue una teorización...
- No sé si la composición fue una teorización, yo creo que la composición en ese momento fue escrita para gente de ese momento en principio. Para nosotros es difícil porque estamos en otra dimensión, otra velocidad, no tenemos el mismo sentido del espacio y del tiempo que tenían ellos. Quizás por eso lo que decís de las grabaciones, es muy difícil cuando uno está delante de un micrófono y que está toda esta cuestión de la eficiencia, y de la performance, ponerse a actuar algo y realmente darle vida a un personaje. Creo que la diferencia más grande está ahí, es difícil cambiar de modalidad, el trabajo que estamos haciendo con los cantantes ahora es básicamente ése, trabajar desde una declamación, que justamente es desde donde nace la necesidad de estos compositores de escribir estas obras, esto no es ópera, es teatro griego alla S. XVII. Eso cambia mucho, no es cantar de una manera que se parezca a un parlato, es declamar, que es otra cosa. La declamación es una técnica, tiene un ritmo, es como un canto sin serlo totalmente, y lo que hicieron ellos fue ponerle una altura (tono) más concreta, para los cantantes es difícil pues están entrenados para cantar, no para declamar.
- Exige mucha más apertura interna creo.
- Totalmente. Exige una gran libertad, una gran libertad dentro de un marco rítmico muy riguroso. La declamación es algo que se perdió a principios del siglo XX y hoy hay que reinventar, un poco como Monteverdi reinventaba el teatro griego, tenemos que buscar nosotros, ver qué es lo que resuena de eso y qué es lo que se puede hacer.
- Qué queda de nuestro discurso de hoy...
- O qué queda en nosotros que podamos ser sensibles a eso. Yo no creo que algo del discurso de hoy... no lo vería por ahí, es muy distinto... casi nada. Pero sí en una sensibilidad, "cómo me resuena esto a mí".
- Ahora, lo mágico es que lo antiguo sigue resonando en nosotros aunque nos sintamos muy modernos.
- Por supuesto, porque somos los mismos en el fondo. Cambió la parte exterior. Monteverdi no conocía nada de Grecia, no te puedes imaginar lo que era la arqueología de esa época. Sabían muy pocas cosas, pero su espíritu tenía mucha imaginación, no querían reinventar, querían redescubrir... recreaban...
- ¿Has tenido experiencia como organizador? ¿te gustaría dirigir un festival de música? ¿o no todavía?
- Sí, me gustaría, pero bueno, hay que tener un espacio, no lo quiero hacer por hacerlo, lo quiero hacer si se da una posibilidad de organizar algo que se pueda hacer bien, invitar a la gente en buenas condiciones, y que la mayor cantidad de público lo pueda aprovechar.

jueves, enero 22, 2009

Todos a L'Orfeo

Ayer fui a un ensayo de La Favola d'Orfeo de Claudio Monteverdi que se hará este 28 y 29 de enero en el Salón Fresno de la PUC (Alameda esq. Portugal), con dirección musical de Juan Manuel Quintana y dirección escénica de Miryam Singer, ¡está buenísimo!
Como algunos sabrán, se suponía que integraría el coro, pero dado que perdí muchos ensayos por el viaje y a mudanza, quedé fuera. De todos modos he ido a curiosear, porque escuchando y observando se aprende mucho como siempre digo (y no sólo yo), así que va un resumen de lo captado:
- ¡El montaje está muy bueno! la orquesta está de lujo, el montaje escénico muy lindo y fluido, el ballet es muy sobrio, todo muy coherente.
- El director es un experto total. Su interpretación surge del texto, y se nota. Habrán varias cosas interesantes para los oídos de todos.
- La orquesta está de lujo. El ensamble, una especie de mix chileno-argentino, cuenta con una base de continuo muy sólida y de mucho colorido, y la pequeña adición orquestal queda muy bien balanceada. Que no se piense que es un montaje con sordina, todo lo contrario.
- Los cantantes están en un muy buen punto. Sorpresas gratas, como Andrea Aguilar que, aparte de haber madurado notoriamente como voz, hace una Proserpina muy lograda. Pilar Aguilera como Euridice es un placer, nunca la había escuchado y ahora me declaro fan absoluto. Patricia Cifuentes como siempre muy bien, es La Musica, y además demuestra que su ductilidad es mucha. Sofía Pollak con ese ángel tan suyo, y una vocalidad cada vez más sólida, es una muy noble Speranza. Cristián Reyes hace gala de sus habilidades como Plutone. Eduardo Jahnke en sus pequeñas intervenciones resalta positivamente. Y Patricio Sabaté como siempre excelente, concentradísimo, totalmente entregado, es un Orfeo de lujo.
- Mi reconocimiento al trabajo escénico de Miryam Singer, esto será un hito tremendo. Muy coherente, fluido, y con un aura que se transmite a plenitud.
- El Conjunto de Danza Barroca de la Universidad de Chile, dirigido por Ana Vela, es un gran aporte, muy sobrio, y de alta calidad estlística (y eso que a mí no me gusta el ballet).
Para finalizar, cito a Juan Manuel Quintana: "Esto no es ópera barroca, es teatro griego alla siglo XVII". NO SE LO PIERDAAAAAAA

martes, diciembre 09, 2008

PRONTO: Entrevista a Juan Manuel Quintana

Hoy conversé brevemente con Juan Manuel Quintana, el director musical del montaje de L'Orfeo que está haciendo la PUC, y me aceptó hacer una entrevista; salíamos todos del ensayo corriendo a almorzar, así que todavía no tenemos fecha y hora, pero eso es lo de menos, en último caso la hacemos a la salida de un ensayo.
Aquí tienen algunos datos sobre él: Click 1, Click 2.
También pueden revisar la entrevista que le hice a Fabio Pérez hace ya más de un año.

martes, octubre 21, 2008

Camprá se deja ver

Mi ex-uña-y-mugre Jaimito, de quien últimamente no sé casi casi nada, se dignó enviarme este video que trae la partitura del Insere Domine, motete de Andre Campra (se lee Camprá) que ustedes ya conocían y que ambos idolatramos, sobretodo en la versión de Rodrigo Del Pozo, cuya voz también idolatramos (aquí cuento mi experiencia como alumno suyo). Pues alguien subió a llutuc un video con el audio de la versión de Rodrigo y la partitura. Yeah. Y viéndolo, noté que otro alguien puso otro video con una partitura menos antigua de la obra, sólo que en la versión de Polañu (osea Paul Agnew).
Pronto mi versión, caserita, no se la pierda jejeje. ¿Y cómo? dirá vuestra merced, puesh osh cuento: me bajo el video como mpg, y de ahí voy copiando la partitura para poder estudiar, y lispi topo elpe popo llopo.
Qué pena que la versión de Rodrigo y Syntagma Musicum no haya sido oficialmente registrada, es mucho más interesante que otras que he escuchado, por P. Hyde (aburrida) o el mismo P. Agnew (voz fea), y además no sigue la extraña costumbre de afrancesar el latín.
Ah, y la traducción también está en el post de la vez pasada, pero como sé que no todos hacen click, aquí yo se lo coloco (!) de nuevo:

Entra, Señor, introduce en mi pecho, de tu predilección el afecto .
Otórgame el honrarte, no en verbo, no en lengua, si no en obra y verdad.
Aumenta en mí la fe, inflama mi esperanza,
y que desfallezca mi alma, de tu amor herida por flecha.
¡Qué puro es mi predilecto! ¡Cuán suaves tus delicias!
Eleva en mi corazón la flama de tu caridad divina.
Tú único rey mío, gozo y deseo mío.

lunes, octubre 20, 2008

Definiendo

Por ahora me concentraré en cantar con comodidad. Me encanta que puedo cantar hermosamente mucho repertorio lírico y también lírico ágil. Así que no hay razón para frustrarme intentando cantar repertorio hiper-agudo o hiper-rápido. Si alguna etiqueta hay que ponerse, que sea "Lírico Ágil", lo que es genial, porque me pone al lado de Richard Croft, uno de mis tenores favoritos. Traduciendo: seguiré cantando todo lo que me gusta, pero con menos sobreagudos. Aquí un videíto con Croft live:



Hoy me llegó el documento que respalda la tramitación de mi residencia definitiva en Chile. Es algo que para mí todavía no cuaja del todo... pero al menos para 2009 por ahora la mejor opción es quedarme.


Este 25 tengo una pequeña intervención en la Escuela de Música Suzuki como divertido entremés en un concierto de alumnos, junto a Claudia Lepe (contralto de verdad), Blancamaría Montecinos (piano), Natalia Hidalgo (violín) y otro violinista cuyo nombre aún no conozco. El asunto es que hace unas semanas ya habíamos hecho un dúo del Magnificat de Bach en el cierre del curso de Filosofía, y yo quería hacer algo más alegre para los niños, y ojalá en castellano... pero los días pasaron y no hubo ocasión de preparar algo nuevo, así que el sábado chateando con Claudia quedamos en repetir el Et Misericordias, confiando en que saldrá aún más lindo.


En el coro para el concierto del 24 tuvimos un desbarajuste de integrantes... así que el director tuvo que reordenar lo que tenía pensado inicialmente. Por suerte en el repertorio policoral que se aborda para este concierto se estilaba reemplazar coros o partes de los coros por instrumentos, y ya que tenemos los instrumentistas, pues a adaptarse todos.


En el colegio nos quedan 8 semanas de clases... ya tengo fijas las fechas de prácticas y pruebas finales, y ahora más que enseñar cosas nuevas me interesa que los chicos refuercen lo que han aprendido estos meses, que no ha sido poco... ¿sabes lo duro que es pasar de "no sirvo para esto" a "puedo hacerlo"?

lunes, octubre 13, 2008

No me enmendaré jamás

Terminé de transcribir "No se enmendará jamás" de G. Händel, cantata spagnuola a voce sola e chitarra, que encontré hace un tiempo en ebookee y ahora podré cantar en clase. De todos modos me falta desarrollar el continuo (ponerle los acordes), pues en casi todo tiene sólo el bajo.

Es la única obra originalmente en español que se le conoce a Händel, compuesta en Roma en 1707, y precisemos que al menos en la edición Chrysander que conseguí hay algunas palabras inventadas y algunos ritmos que no se adecúan del todo a la pronunciación, así que hice mi revisión personal de la obra, basándome un poco en la versión que grabó María Bayo, que difiere de la partitura en pequeños detalles. Cambié un par de ritmos para que "amaros" y "lástimas" no suenen "amarós" y "lastimas", más algunos diptongos, y en el recitativo corregí el innecesario 5/4, total en un recitativo el tempo es libre.

Ahí va el audio en GCast, y los necesarios datos de la versión: María Bayo y el ensamble Capriccio Stravagante dirigido por by Skip Sempé. Grabado en abril de 1999. No hay mucho qué decir de la obra, salvo que la primer aria tiene un dejo a fandango, y que la segunda tiene un dejo a jota, al menos para mí, y si te dejas llevar le puedes encontrar su toque de zamacueca. El poema no es nada del otro mundo, bastante alfombra, pero con la musicalización maestra queda suficientemente atractivo. Si quieren mirar la partitura sin bajarse todo el libro, está este slideshow en llutuc.

jueves, julio 31, 2008

Gima, peque , muera

"Viva la Aurora bella", a 2 voces, 2 partes de violín y continuo (osea bajo + acompañamiento armónico), compuesta por Roque Ceruti, es la obra que nos ha acompañado por más de dos meses en este su blog amigo.
Desde que comencé con GCast les he puesto algunos extractos de obras representativas de mis gustos personales, total este es mi blog jejej, pero sobretodo con el ánimo de difundir, pues muchísima gente no sabe cosas como que en Perú durante el virreynato hubo compositores de alto nivel exclusivos de las catedrales, o que en la selva boliviana hubo una misión jesuítica que convirtió en músicos de orquesta a etnias enteras, o que en Chile hay un tenor haute-contre de nivel internacional. La idea original era cambiar la obra cada 2 ó 3 semanas pero no siempre se pudo ("ó" entre números lleva tilde por ser disyunción exclusiva jejeje) .
Volviendo al tema, "Viva aurora bella", dúo compuesto para el 8 de diciembre (ni idea del santo correspondiente) por el milanés Roque Ceruti (1683-1760), maestro de capilla (el músico más importante de una iglesia) de la Catedral de Lima, cuya obra es de las más importantes de la colonia española en América.
Esta grabación se titula "Antología del Barroco Musical Peruano" y la grabó el conjunto Capilla Virreinal de la Nueva España (creo que el grupo es mexicano), dirigido por nuestro Aurelio Tello. Según encontré por ahí, la grabación fue auspiciada por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.

miércoles, julio 02, 2008

Estrenando sopranista

Para no alargar más el suspenso entre mi avasalladora docena de lectores, y esto ha sido sólo cosa de que estamos cerrando semestre en el colegio, ahí tienen la primicia: el viernes canté en registro de soprano. Si alguien no entiende mucho, aquí tienen a una soprano, Natalie Dessay, y aquí tienen a un sopranista, Philippe Jaroussky. Sí, ya sé que son ejemplos demasiado buenos (éstos dos además de ser excelentes están de moda), pero es para que la idea queda clara: soprano es el niño o mujer con voz muy aguda, y sopranista es el hombre adulto que también puede.
Como ya mencioné en el otro post, hasta último momento intenté cantar lo que teníamos preparado, por respeto al trabajo hecho, al compromiso publicado, etc etc. Inicialmente había pensado que en caso de emergencia iba a usar la voz de barítono (Thomas Hampson en el ejemplo) que me apareció estando enfermo, pero gracias a los antiinflamatorios que me empujé, media hora antes del concierto ya la voz no estaba tan grave (en el sentido musical), aunque aún me era imposible cantar decentemente con mi voz de siempre.
Así que no me quedó más remedio que aceptar lo que me decía mi horóscopo en uno de esos diarios faranduleros (¡en serio!): "cambios inesperados en tu profesión, mientras menos te resistas mejor será el resultado". Así que canté en la octava aguda, osea de sopranista. Le dimos una prueba los tres y acordamos que sería lo mejor para que el programa no quedara tan chico. Hice con Ana los tres dúos, y canté solo dos arias. No se pudo hacer más, porque no teníamos más música disponible, y tampoco me atrevía a cantar tanto con una voz que nunca uso. Ana accedió a cantar el Ave María de Schubert (ése que todos conocen) y dos canciones de La Novicia Rebelde, que por suerte Freddy llevaba en la mochila.
En rigor dos de los dúos no son tan agudos, pero el de Mozart sí, y también canté solo el Music for a while de Purcell y el Would you gain de Händel, que tienen sol agudo. Debo reconocer que las notas estaban, si bien no con toda la facilidad que podría haber tenido estando sano. Incluso el volumen era muy bueno. Logré hacer matices, y por lo demás la interpretación era la misma que preparé antes.
Para cerrar el cuento, ya antes había hecho usos poco comunes (para mí) de mi voz, cantando de alto o mezzo, pero siempre en coro y en partes pequeñas, nunca de solista. No sé si lo repita, es un entrenamiento aparte. Ah, y hay grabación... horror.
En este minuto mi voz de tenor ya está bastante cerca de la normalidad, aunque igual debo descansar y cuidarme para volver a estado óptimo pronto.

martes, junio 24, 2008

Ensayo, ensayo, ensayo

Creo que voy a terminar con la voz como scout, osea siempre lista. Los ensayos para el recital de este viernes se han vuelto verdaderas maratones, lo que es bastante útil como entrenamiento, pero implica su buena dosis de trabajo muscular. Hoy fue la última, antes del ensayo in situ claro.
Alguna vez comenté aquí, pero vale la pena repetirlo, que cada obra que se canta es como un baile nuevo: hay que coordinar movimientos de respiración, fonación, dicción e intención que se combinan de cuchumil formas distintas, y encima logrando un resultado sonoro lo más hermoso posible, y sin quedar hecho un cuasimodo con todo eso.
Bueno, hay que confesar que el programa nos quedó grande, en el sentido de que nos excedimos en tiempo de música, así que aprovechamos de eliminar el aria de Bach que cantaba yo, que es la más difícil tanto en lo vocal como en lo instrumental y nos requeriría más ensayo juntos. Ya antes habíamos eliminado el aria del Falstaff que también cantaba yo, pero eso fue porque quedaba muy lejana en estilo respecto a todo lo demás. Por cuestiones imprevistas no logramos tener en papel el Fauré que cantaba Ana, y el mío entonces quedaba muy solito, así que adieu Fauré. Finalmente quitamos también un aria de Pylades y agregamos el Voi che sapete y el siempre aplaudido Ave Maria "de Caccini", ambos para Ana, y ahí logramos alternancia perfecta.
En cuanto al bis sorpresa que era el dúo de Idomeneo, lo incluimos también como final para cerrar todos juntos. De bis haremos yankempó (cachipún en chileno) a ver cuál dúo repetimos. Aquí está el programa final.
Y bueno, ahora voy a ver una peli y a dormir que mañana tengo maratón pero de colegio. Abrazos.

sábado, mayo 24, 2008

¡Carita feliz! ¡☺!

Ayer fue un día de logros y novedades.

Primero, terminé por fin de editar "Luzca estrella", una de las arias de la cantada "Animado Galeón" (anónimo, aprox. 1730, Archivo Nacional de Bolivia), que he estado estudiando en casa pero que no había podido hacer con mi profe porque la partitura que me pasó Gonzalo es para varios instrumentos y voz, y había que hacer un arreglo para piano y voz, aparte que el músicólogo que las editó por primera vez allá por los 70s hizo unos añadidos que hoy en día se sabe que no corresponden así que también metí tijera.
Después, mientras ordenaba mis partituras para ir a clase, escuchaba la versión de JDF de "Nel furor delle tempeste" (completa) de la ópera "Il Pirata" de V. Bellini, y logré captar un par de cosas de colocación y resonancia que me ayudaron a terminar de resolver esta escena, que es bastante aguda (se mueve entre el la central y el re sobreagudo), y además tiene frases larguísimas ahí arriba por lo que sin este recurso nuevo se me hacía un bache entre el agudo y el sobreagudo. En realidad no es que fuera algo totalmente nuevo, es que comprendí a diferenciarlo de otros recursos del canto que son parecidos pero distintos, y lo mejor es que enganché toda la cadena muscular necesaria y desenganché la innecesaria, así que como resultado no me cansé.
Así que en clase, después de una maravillosa vocalización, gracias a esta iluminación, con todos los do que quieras y algunos re, nos pusimos a trabajar sobre "Nel furor...". Habría que agregar que también noté que mis "a" quedaron mucho más libres. Canté la primera frase, y el profe me dijo que volviera a comenzar, lo que obviamente significa que algo no estaba bien. Le dije "me da miedo", y me dijo "se nota". Así que evaporé el miedo y comencé a cantar... vaya, estaba sorprendido de mí mismo. En la cabaletta tuve un par de descoordinaciones que corregí, y llegué al final como nuevo.
El profe me pidió que la repita, pero que tratara de mejorar el fraseo. Y lo hice. Ya en esta repetición los re no me salieron muy potentes, pero ahí estaban. Así que ¡prueba superada! Quedaban cinco minutos de clase, porque "Nel furor..." es larguísima, así que para terminar canté "Luzca estrella", y esta vez no me resultó tan brusco el cambio de estilo, osea la laringe tuvo que saltar dos siglos, pero este aria también es aguda aunque no tanto (de la a la).
Feliz, fui a comprarme unos zapatos tipo botín, porque los otros ya están más "para la casa" jejeje, fui a un outlet de Guante, que hace zapatos de muy buena calidad, y conseguí unos en los que mis patas de chasqui entraron sin problemas, y a buen precio.
Luego estuve viendo unos libros viejos, y encontré algunas reliquias de la música escolar, incluyendo un librito francés que tiene unas ilustraciones de lujo. Ese material me sirve ahora, porque el nivel musical en el colegio es totalmente cero, además por ser textos escolares tienen un lenguaje más adecuado que el que uno como músico utiliza.
Para terminar, pasé a la Casa Albéniz y me compré una flauta dulce, pues la que tenía la perdí a fines del año pasado. Estaban baratas las plásticas de buena calidad, ni hablar de una de madera por ahora porque tampoco toco tanto y capaz que la haga puré. No pude chequear libros ahí porque tuvieron un aniego, pero sí pude ver una guitarra "tamaño niño" osea pequeña, que me podría servir para llevar al colegio, además que me pareció barata.

viernes, mayo 16, 2008

Tarará, tarará

"Tarará, qui yo soi Anton", villancico "negro a dúo" del compositor andaluz Antonio de Salazar, encontrado en México como parte de la colección "Jesús Sánchez Garza". Subido con GCast. Sobre esta obra y su compositor, nuestro carismático y laureado Aurelio Tello nos da una certera referencia (tomada de aquí):
"Mucho se ha discutido sobre el origen de Antonio de Salazar (ca. 1650-1715), maestro de capilla en las catedrales de Puebla y México. La portada del villancico Primores amantes, conservado en la catedral de Guatemala, indica que era racionero en Sevilla. Afincado en Puebla a partir de 1679, ocupó el magisterio de capilla en la ciudad angelopolitana entre ese año y 1688, optando luego por irse a la de México donde ejerció el mismo cargo hasta su muerte en 1715. Toda su obra se apega a las características generales de la música española de su tiempo y es cercana en técnica y en espíritu a la de los más conspicuos maestros hispanos de la segunda mitad del siglo XVII: Galán, Durón, Hidalgo, Babán, Xuárez, Patiño, etc. El negro a dúo Tarará qui yo soy Antón es uno de sus villancicos más difundidos y de los que mejor expresa la fusión de las culturas española y africana en la música novohispana, con el abundante juego de hemiolas y la consecuente superposición de metros binarios y ternarios, además de recrear el habla coloquial de las comunidades negras conversas al cristianismo."
Me enamoré de este villancico cuando en enero de 2004 me colé a cantar en el concierto que hizo el coro Madrigalistas de la PUCP con el Conjunto de Música Antigua de la misma universidad, y justamente con Aurelio como director invitado. En realidad sobraban tenores y faltaban altos, así que en el 90% de las obras corales yo apoyé a las alto1 y mi amigo Daniel Kudó a las alto2 (hay una foto por ahí). El programa era una muestra de música virreynal "de" Perú, México y Bolivia (y pongo esas comillas al "de" porque esta música era totalmente cosmopolita: fue creada por compositores españoles, portugueses, italianos y sus discípulos locales, mezclando estilos europeas de dos épocas musicales, renacimiento y barroco, con elementos americanos y africanos como ya leyeron). El "Tarará..." lo cantaron a dúo mis amigas las sopranísimas y guapísimas Cleia Luna y Paloma Báscones.
Esta vivaz versión es grabación de la Camerata Renacentista de Caracas en 2000, que sacó una colección de música colonial americana... ¡y te la puedes bajar aquí¡!!!! ¡aproveche caserita!!! (a mí me pasaron la compilación los chicos de Ars Excelsa) ... hay obras brasileras, peruanas, bolivianas, mexicanas... como para hacerse una buena idea de esta música.
Y como siempre, para que Ud. pueda cantar en su próximo karaoke, cantablogger o pollada, aquí está el respectivo texto. Le pongo "traducción" aproximada para evitar sustos. La parte azul está en esta versión, la parte marrón no, pero sí está en la partitura (jeje) que hace unas semanas me trajo mi amigo René Peñaloza, director de orquesta también peruano.
Tarará, tarará, qui yo soy Antón ninglito li nacimiento qui lo canto lo mas y mijó.
Yo soy Anton molinela y ese niño qui nacióhijo es li unos lablalola li tula mi estimación.
Puleso mi sonajiya cascabela y atambo voy a bayla yo a Belena pultilica y camalón.

Milalo quantu pastola buscando a la niño Dios van curriendo a las pultale pala daye la adolación.
La sagala chilubina vistila li risplandor las conta sus viyancica gluria cun compas y son.
Las pastola traen las niño comu alibina plato sus cuidela y urejita mantiquiya y riquisón.
Solo las mula y la bueya juntito li mi siño uno y otro cayalito causa admilación.
O mi siño Do Manuela niño lipiti flor las consuelo li las almas lumble li mi colasón.
Mi sinula Malía y Jusepe no la buena tila doy de las niño en que uno y otro logra tuda su afición.


Tarará, tarará, que yo soy Antón, negrito de nacimiento que canto "lo mássss" y mejor.
Yo soy Antón molinero, y ese niño que nació hijo es de unos labradores de toda mi estimación.
Por eso mis sonajillas, cascabeles y a tambor voy a bailar a Belén "puertorrica" y "camarón".
Míralos cuántos pastores buscando al niño Dios van corriendo a los portales para darle adoración. Los sagrados querubines vestidos de resplandor cantan sus villancicos, glorias con compás y son.
Los pastores traen al niño como adivinos, platos, sus corderos y orejitas, mantequilla y requesón.
Sólo la mula y el buey juntito de mi señor, uno y otro calladito causa admiración.
Oh mi señor Don Emanuel, niño ¡lípiti! flor, das consuelo de las almas, lumbre de mi corazón.
Mis señores María y José las buenas te las doy, que el niño en uno y otro logran toda su afición.

martes, abril 29, 2008

Mariposa peruana

Gracias a GCast nuevamente, les presento esta obra del compositor José de Orejón y Aparicio.
En Facebook: click en "continuar leyendo" y después en "ver la publicación original".
Este señor, al parecer el primer compositor peruano -los anteriores eran recopiladores y arreglistas nomás- fue un huachano discípulo de Roque Ceruti, italiano que marcó fuertemente el desarrollo de la música en toda la sudamérica virreynal, introduciendo el estilo italiano -digamos alla Vivaldi-que se puso de moda (así como ahora jeje), y que Orejón lógicamente continuó.
Esta obra es un Aria con recitativo, o para ser más ordenados Recitativo y aria. No he encontrado un título "oficial", así que por ahora sigue intitulada "Ya que el sol misterioso... Mariposa de sus rayos" que como podrán notar son las primeras frases de cada sección.
No he encontrado aún (ojo, aún) de quién será el texto, que como pueden ver es muy a la usanza de la época -estilo barroco, recargado, excesivo, dramático- pero tal como les mencioné antes, estas obras se solían componer sobre textos conocidos por el público (target, marketing, ¿manyas?). Y esta grabación la hizo el ensamble Ars Taki, toda la referencia que tengo es que el director o directora es J.C. de Mulder y que se grabó en España y se cataloga como "Alma Musik (Spain), AMCD 600301 (1996)".
Es bueno saber que hace poco se reestrenó una obra grande de Orejón, la Pasión según San Juan, que se daba por perdida, y tampoco hace daño saber que esta semana en Lima hubo actividades de música barroca.
Como final, les cuento que estoy haciendo un montaje con el famoso MovieMaker, para difundir un poquito más esta obra. Y que ya tengo el aria en voz para cantarla cuando se pueda -como tenor, obvio.
"Ya que el sol misterioso
sale embozado con la blanca nube
a ser enigma a la piedad patente,
mi afecto reverente
se niega a los sentidos mientras sube
a contemplar el cerco luminoso
que le estrecha glorioso,
pues de mis ojos no podrá el desvelo
registrar tanta luz sin luz del cielo,
mariposa de sus rayos
donde el alma fervorosa
esa esfera prodigiosa
con las alas de la fe,
y aunque sienta los desmayos
que el dolor causarle puede,
del dolor no retrocede
cuando más doliente esté"

sábado, abril 19, 2008

Quadraginta annis por RDP

Ahora gracias a GCast Ud. puede escuchar una de las más espectaculares intervenciones de Rodrigo Del Pozo, con quien conversé un ratito el viernes.
Del disco de 1997 titulado "Grands motets", con obras del compositor Jean-Joseph Cassanéa de Mondonville -conocido simplemente como Mondonville: este extracto pertenece al motete "Venite, exultemus" (basado en el salmo 94), y está interpretado por el conjunto Chantres de la Chapelle y el Ensemble Baroque de Limoges, todo dirigido por Christophe Coin. ¿Amazon?
"Quadraginta annis proximus fui generationi huic, et dixi: semper hi errant corde: ipsi vero non cognoverunt vias meas: quibus juravi in ira mea: si introibunt in requiem meam."
"Cuarenta años estuve con esta generación, y dije: Yerran en sus corazones, pues no han conocido mis maneras. Sobre ellos juro en mi furia: no entrarán en mi descanso."

martes, abril 08, 2008

Ars Excelsa 2008... 0.5

Por fin el conjunto barroco Ars Excelsa Ensemble comienza sus presentaciones de este año. Hemos estado luchando con que a Paolo, el director, este año le ha llovido trabajo, y aparte el grupo nuevamente ha tenido algunas variaciones, incluyendo que por fin nos hemos quitado algunos lastres y estamos trabajando con entusiasmo los entusiastas.
Este primer concierto será una participación compartida con un coro de la Universidad Central, y nuestra parte incluirá obras de Roque Ceruti, Antonio Vivaldi, y algunos anónimos coloniales presumiblemente peruanos.
Para este concierto estaremos Angie Albornoz, Paula Barrios, Gabriel Vallette, Daniel Vargas, Bryan Carrasco, Víctor Orellana, José Vega, Pedro Yurac, Paolo Riquelme por supuesto y este blogger.
Todavía no tengo los datos exactos, sólo sé que será el miércoles 16 en la Universidad Central, que queda en el lado sureste de Santiago antiguo. Ahí les cuento.

jueves, febrero 07, 2008

Semaine de Haute-Contre

(Este post debió publicarse hace una semana, pero con tanto quehacer el texto pasó de un pendrive a otro, y en fin.)
Ya he mencionado a Rodrigo Del Pozo en este blog. Lo considero uno de los cantantes más interesantes que conozco, tuve la ocasión de tomar unas pocas clases con él (tal vez lo repita) y además recibir de su parte algunas sinceras sugerencias personales en un momento de total desorientación. Muy a mi pesar, sólo he podido escucharlo en vivo en pocas ocasiones: un par de veces de cerca en ensayos, y unas cuatro veces más en concierto, dos de ellas estando yo en el coro.
Rodrigo es un tenor ligero con mucha facilidad en los agudos, con poco volumen y con agilidades. Una voz así queda perfecta para cantar por ejemplo Rossini en un teatro chico como La Scala. Una voz así también encaja perfectamente en el repertorio de haute-contre, que es el nombre que se usaba en Francia, en los siglos XVI-XVII, para designar al tenor agudo.

La distinción del haute-contre -o tenore altino en italiano- tiene dos razones lógicas: primero para diferenciarlo del taille o tenor normal, que en esa época cantaba desde un do grave hasta un fa agudo, mientras que el haute-contre cantaba desde un mi grave hasta un si agudo sin arrugarse y sin aumentar la intensidad (osea sin subir el volumen) y sin pasar a falsete tampoco (o sin que se note, en caso de emergencia). La segunda distinción es para contrastarlo con la voz de alto, fuera hombre o mujer, que cantaba desde un sol grave (para ellos) hasta un mi agudo. Ojo que las notas son un aproximado.

En el período barroco las nomenclaturas y clasificaciones no estaban tan rígidamente establecidas, y tampoco la afinación, por lo que siempre se debe tomar algunas decisiones sobre instrumentos y tonalidades. Hay obras de los siglos XVI-XVII que indican un determinado tipo de voz, pero que por registro serían cantadas con más comodidad por otro. Hay obras que a un tenor promedio le quedan demasiado agudas y a una contralto promedio le quedan demasiado graves, y en ese caso se hace necesario conseguir una voz intermedia. Otros aspectos a tomar en cuenta son el tamaño de la sala, el tamaño de la orquesta, y el gusto del director. Por ello, hay roles de Händel para tenor que me quedan graves (aunque le pongo empeño) y hay obras de Monteverdi en las que la parte de alto me quedan pintadas.

Luego de esta explicación organológica, lo que quería contar es que toda la semana pasada tuve ocasión de escuchar grabaciones de Rodrigo. El programa Música Arcana de Radio Beethoven, conducido por Octavio Hasbún y Oscar Ohlsen, emitió hace un tiempo una entrevista a Rodrigo dividida en varios programas, que obviamente alterna obras de muestra. Y esta semana han repitieron esa serie a eso de la 1h30, lo que me ha dado ocasión de gozar de total silencio para estar atento a todos los detalles. El primer día pusieron algunos motetes de Campra, que ya estoy aprendiendo a identificar por estilo, y el viernes logré escuchar por segunda vez la arrolladora Ach, daß ich Wassers g'nug hätte de Johann Christoph Bach (Se pronuncia jjristrof), tío de super Johann Sebastian. Esa obra es parte del disco Sacred songs of sorrow grabada por el ensamble Charivari Agreable, y que es tan dramática que no necesitas entender alemán para conmoverte hasta los huesos. Se puede escuchar un poquito aquí y comprar los mp3 aquí.

Y bueno, yo he estado tratando de probar algunas obras de haute-contre, ya me pude el Insere Domine de Campra (aunque de oreja nomás), estoy estudiando un motete de Charpentier, y en ópera ya he cantado buena parte del temido Orphée de Gluck (Orfeo y Euridice, versión de 1774, y que nuestro Juan Diego cantará en mayo) que me queda bastante bien... a ver... ya tengo domesticados 4 de los 5 solos, los dos dúos y los dos tríos... eso hace un 88% del rol jejej. Lo que me falta es el aria final y más famosa, J'ai perdu mon Euridice, que es bastante simple y es igual de aguda que el resto de las escenas, pero al final tiene un motivito repetido muy cansador, que me deja con poca energía para hacer un final glorioso... por ahora. Y por supuesto, si me consigo el Ach, daß ich Wassers g'nug hätte de hecho que me lo estudio... trännen, trännen, träääännennn.

En gringolandia no soy tan nerd